El susto suele ser el mismo: vas a coger el móvil, pulsas el botón, no pasa nada… y en dos segundos ya estás imaginándote la factura. Lo curioso es que muchas veces el teléfono no está muerto, solo está en un estado raro: pantalla negra, sistema colgado, batería que no acepta carga como debería o un bloqueo de seguridad que te hace creer que no responde.
Entre optimizaciones, protecciones térmicas y procesos en segundo plano, a veces el móvil se apaga sin apagarse del todo. Algo parecido a lo que pasa cuando el sistema decide priorizar estabilidad sobre otra cosa, como cuando hablamos de cómo Android gestiona la memoria cuando hay mucha presión.
Busca señales de vida, aunque la pantalla esté negra
Antes de hacer nada, mira si hay señales tontas pero reveladoras. ¿Vibra al conectar el cargador? ¿Suena alguna notificación aunque no veas nada? ¿Se calienta un poco al enchufarlo? ¿El PC lo detecta al conectarlo por USB?
Si hay cualquiera de estas, tu móvil no está apagado, está ciego o colgado. Y eso cambia completamente el plan.
El reinicio forzado: el gesto que más móviles resucita
Cuando un Galaxy se queda congelado, a veces no reacciona al botón normal. Ahí entra el reinicio forzado, que no borra datos, solo corta el bloqueo.
En muchos Galaxy se realiza mantener pulsado Encendido y Volumen abajo durante varios segundos hasta que reinicie. Si funciona, suele volver con normalidad, como si nada hubiera pasado. Y si no funciona, al menos ya has descartado lo típico.
Descartar lo más traicionero: cargador, cable y puerto
El siguiente gran engaño es pensar que no enciende cuando en realidad no está cargado.
Prueba con otro cargador y otro cable, a ser posible uno que sepas que funciona. Si puedes, prueba otro enchufe o una regleta distinta. Y revisa el puerto: pelusas y polvo hacen más daño del que parece. Un móvil puede marcar que carga, pero no meter energía suficiente para arrancar.
Si tu Galaxy lleva carga inalámbrica, úsala como prueba: si por inalámbrica carga y por cable no, ya tienes pista clara.
Sobrecalentamiento, frío y protecciones del sistema
Otro caso típico: el móvil se protege. Si estaba muy caliente, puede bloquear carga o limitar arranque hasta estabilizarse. Si estaba muy frío, la batería puede comportarse de forma errática y tardar en volver a la vida.
Lo importante aquí es no insistir como un loco enchufando y desenchufando. Déjalo unos minutos en una temperatura normal, prueba de nuevo y mira si recupera respuesta.
Cuándo empezar a preocuparse de verdad
Si tras reinicio forzado no hay vibración, no hay carga en ningún método, no hay reacción al PC y el móvil sigue totalmente inerte, ahí ya puede haber un problema más serio: batería muy degradada, fallo de placa o algún daño por humedad aunque no lo veas.
Aun así, antes de darlo por perdido, merece la pena intentar un arranque con carga paciente: enchufarlo y dejarlo 20 o 30 minutos sin tocarlo, porque hay móviles que con batería muy baja no muestran nada hasta pasado un rato.
Y si te pasa justo tras una actualización o una beta, recuerda que estas cosas existen: en One UI 8.5, por ejemplo, se han visto cambios y errores que afectan a apps y comportamiento del sistema, como ya contamos al hablar de la tercera beta y sus correcciones.
Imágenes | Manuel Naranjo
En Xataka Móvil | Mi móvil ya no soporta nuevas actualizaciones: qué significa y qué puede pasar si lo sigues usando
En Xataka Móvil | Samsung lanza la actualización de diciembre: el nuevo parche de seguridad comienza a llegar a los Galaxy
Ver 0 comentarios