Lo contamos hace unos días. El iPhone Air y el 17 Pro, más allá de las nuevas características, están siendo noticia por el material elegido por Apple: abandonar el titanio en favor del aluminio. ¿El problema? Que aparentemente se ven mucho más los arañazos (scratchgate lo llaman). De hecho, ha ocurrido algo que no pasa tan a menudo: Apple ha salido a dar explicaciones.
Otra vez. Como decíamos, el lanzamiento de los nuevos iPhone Air y 17 Pro, presentados como los modelos más finos y resistentes de Apple, se ha visto empañado por una polémica inesperada: las marcas y arañazos visibles en las primeras unidades expuestas en tiendas.
Las imágenes viralizadas en redes sociales apuntaban a una supuesta falta de durabilidad, especialmente en los marcos de aluminio anodizado y en la gran meseta de cámara del 17 Pro, donde los daños parecen más notorios en los colores Cosmic Orange y Deep Blue. El recuerdo del “antennagate” del iPhone 4 resurgió entre los usuarios, que denunciaron un problema de diseño justo en plena euforia del lanzamiento.
Apple responde. La compañía ha reaccionado rápidamente para contener la polémica, explicando que la mayoría de las marcas no son arañazos reales, sino depósitos de material transferido desde los soportes MagSafe desgastados en las tiendas. Según Apple, basta con limpiar con un paño de microfibra para eliminarlos.
El youtuber Zack Nelson (JerryRigEverything) coincidió, asegurando que “el 99% de las marcas es polvo y residuos” y solo un 1% corresponde a daños reales en las esquinas afiladas de la cámara. La investigación interna busca corregir el problema de transferencia, mientras los defensores de Apple recuerdan que las unidades expuestas son manipuladas por miles de manos cada día.
Los límites del aluminio anodizado. Más allá de la explicación oficial, expertos como David Niebuhr de iFixit señalan un problema de base en el diseño: las esquinas angulosas del módulo de cámara exponen el aluminio anodizado a un contacto más agresivo, acelerando el desgaste.
Este material, utilizado durante años en productos de Apple, es resistente pero propenso a rayarse o perder color con el uso cotidiano, como ya ocurría con los iPod nanos. Aunque la compañía asegura que el nuevo Ceramic Shield 2 triplica la resistencia a los arañazos del vidrio, el marco de aluminio sigue siendo un punto débil.
Sentido común. En última instancia, el debate sobre los nuevos iPhone Air y 17 Pro evidencia un doble frente: por un lado, las limitaciones físicas del aluminio anodizado frente a caídas y roces cotidianos. Por otro, la batalla de la percepción pública en un entorno donde cada defecto se magnifica.
Los usuarios más prudentes recuerdan que el remedio clásico seguirá estando vigente (usar una funda protectora), mientras Apple investiga cómo evitar la transferencia de material en sus stands.
Imagen | Apple, JerryRigEverything
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