Pensaba que la eSIM no me daría problemas al cambiar de móvil. La realidad es que estuve un día sin línea

  • Cambiar la eSIM entre iPhone y Android puede dejarte sin línea si reutilizas el código QR antiguo.​

  • Pedir antes un duplicado de eSIM al operador evita problemas y asegura un cambio de móvil sin quedarte incomunicado

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Iván Linares

Editor Senior

De un tiempo a esta parte todos mis móviles tienen compatibilidad con eSIM. A la hora de los análisis yo prefiero una SIM física, siempre me ha parecido más práctica y sencilla. Aunque estas Navidades opté por mover la eSIM al abandonar para siempre mi iPhone. El resultado fue un día completo sin línea telefónica.

A vueltas con el código QR. La lógica dicta que para mover la eSIM basta con escanear el código QR original tras haber eliminado la tarjeta del teléfono que la tenía instalada. Entre móviles Android puede traspasarse fácilmente, entre dos iPhone ocurre más o menos lo mismo. El problema llega al saltar de ecosistema.

Con iOS 26.2 me apareció la transferencia de la eSIM desde el iPhone a Android, aunque el Android debía estar en el proceso de configuración inicial. Así que opté por eliminar la tarjeta instalada y, desde la app de O2, reinstalarla en mi nuevo Android, un Vivo X300 Pro. Parecía que todo iba bien hasta que intenté activar la línea.

El error de la muerte al intentar instalar el QR desde la app de O2 El error de la muerte al intentar instalar el QR desde la app de O2

«La eSIM ya se ha configurado en otro dispositivo». Este era el error con el que me encontraba cada vez que intentaba activar el QR desde la app de O2. Pese a que dicha app me decía que la instalación estaba lista, la realidad es que el operador no me dejaba registrarla. Y claro, no tenía teléfono ni datos en mi línea personal. Suerte del Wi-Fi.

Pensé que el salto entre móviles sería sencillo e indoloro, al final estuve un día entero sin línea. Fui tan listo que hice el proceso en fin de semana: el soporte de O2 no pudo arreglármelo hasta el día siguiente. Con la SIM física habrían sido unos segundos sin teléfono, al final lo tradicional termina funcionando mejor.

Importante: pedir antes un duplicado de eSIM. Mi error vino por hacer la instalación desde el código QR original, algo inviable: los datos de la eSIM quedan registrados en el operador junto con el teléfono que la tiene instalada Además, el QR antiguo queda invalidado por seguridad. Lo aprendí tarde, pero ya no se me olvida.

Desde la app de O2 puede solicitarse directamente el duplicado de eSIM Desde la app de O2 puede solicitarse directamente el duplicado de eSIM

Para asegurar el salto, y evitar los posibles dolores de cabeza, el proceso más seguro a seguir es el siguiente:

  • Pide al operador un duplicado de la eSIM. Por lo general, la envían al momento por correo electrónico, aunque puede demorarse un poco.
  • Abre el código QR del duplicado y captúralo con la cámara del móvil que va a instalar la eSIM.
  • El proceso debería rematarse con el registro del número en la red. Asegúrate de que tienes datos y línea en el nuevo teléfono.
  • Regresa al móvil viejo y elimina la eSIM antigua.

Vale la pena tener en cuenta el proceso anterior, porque asegura el traspaso de la línea sin riesgos. El duplicado de eSIM suele ser gratuito, aunque es probable que el operador cobre por la emisión del código QR. Una vez en el sistema, ya sea Android como iOS, entre móviles de la misma plataforma se puede transferir la eSIM fácilmente desde las opciones de red.

Imagen de portada | Iván Linares

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