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La evolución de los HTC One hasta la llegada del HTC 10
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La evolución de los HTC One hasta la llegada del HTC 10

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La línea One de HTC es posiblemente la más emblemática del fabricante taiwanés desde que la presentó en 2013. Sirvió además para devolverle a la primera línea pues tras los primeros modelos Desire, acompañados del Nexus One, no conseguían un modelo que realmente captase la atención de los medios. En el MWC de 2013, HTC desveló su flagship metálico.

Hoy, tres años más tarde, hemos recibido al cuarto modelo de la familia, un HTC 10 que tiene como objetivo hacer que su constructor remonte unas cifras cada vez más preocupantes y también una enorme responsabilidad: hacer que la línea One vuelva a ser lo que debió ser desde el principio. Ha llegado el momento, por tanto, para hacer un repaso por la familia One.

Desde el primer One, que después supimos que se llamaba One M7, hasta el último HTC 10 que ha perdido el apellido y todavía huele a nuevo. Comencemos por los orígenes, el HTC One M7 que llegó para cambiarlo todo y al que aún se le guarda mucho cariño.

El HTC One original, 2013

HTC One

Corría el año 2013 y HTC llevaba tiempo sin lanzar un terminal que hiciese pensar que podrían plantar cara a los grandes. Los Galaxy de Samsung y los Z de Sony veían cómo HTC presentaba un esbelto terminal de 4,7 pulgadas que conseguía unos negros espectaculares en su pantalla y que iba tan fluido como el que más. El HTC One hacía su entrada en Barcelona.

La pantalla FullHD de 4,7 pulgadas del HTC One era una auténtica delicia

La pantalla era una Super LCD3 de 4,7 pulgadas con resolución FullHD, una diagonal que nos ofreció 469 píxeles por pulgada, una cifra que no hemos visto mucho desde entonces. Para el cerebro, HTC eligió al Snapdragon 600 que se acompañó de 2GB de RAM y de dos opciones de almacenamiento: 32 y 64GB.

Sin duda el punto fuerte del HTC One llegó en su vertiente multimedia. Asistíamos a la llegada de los altavoces frontales BoomSound y también a la colocación en la parte trasera de su famosa cámara de ultrapíxeles. Ésta consistía en un sensor de 4 megapíxeles con píxeles de 2 micras, capaces de captar gran cantidad de luz.

Su cuerpo, completamente metálico y con la espalda curvada, ha venido marcando la línea One hasta hoy y se hizo perfectamente reconocible. Quizá hayan abusado de él pues tras varias generaciones HTC no ha vuelvo a realizar un rediseño tan disruptor como el que introdujo con el HTC One.

El HTC One M8, 2014

Htc One M8

Un año después, y aproximadamente en la misma fecha, aterrizó el sucesor del One M7 y el que nos enseñó a todos que la línea contaba con otro apellido. El HTC One M8 entró en escena sin más cambios en su línea que el del crecimiento de la pantalla, repitiendo el estilismo del modelo anterior y con prácticamente los mismos colores.

La pantalla Super LCD3 de 4,7 pulgadas crecía hasta las 5 pulgadas, aunque sin variar la resolución. Esto hizo que la densidad de píxeles bajase hasta los 441 píxeles por pulgada, una cifra que sí hemos visto en cientos modelos a lo largo de estos años. El procesador en esta ocasión fue el Snapdragon 801, también de Qualcomm, con 2GB de RAM y con opciones de almacenamiento inferiores: volvían los 16GB para acompañar al modelo de 32GB.

Con el HTC One M8 llegó el doble sensor para desenfoque selectivo

El equipo multimedia tampoco sufrió cambios. Repetían los altavoces BoomSound en el frontal y también lo hacía la cámara de ultrapíxeles en la espalda. La novedad fue que esta cámara trasera llegó en esta ocasión con dos sensores: uno para las capturas normales y otro para aportar desenfoque selectivo, el efecto fotográfico que casi todos los fabricantes buscaban conseguir en dicho año y que no llegó a ninguna parte.

Como decíamos, el diseño no cambió. El modelo se hizo mayor para albergar la nueva pantalla y simplemente la cámara recibió un segundo sensor colocado en una posición más elevada. HTC seguía presumiendo del diseño de su One y aún lo aguantaría un par de generaciones más.

El HTC One M9, 2015

Htc One M9

Con total seguridad, el modelo más problemático que HTC ha adherido a la familia One desde su inicio. Manteniendo la continuidad en diseño, el HTC One M9 no respondió ni en rendimiento bruto ni tampoco en rendimiento fotográfico. Además fue el año en que HTC comenzó a ceder con su cámara de ultrapíxeles, colocándola en el frontal, como ahora comentaremos.

Si del One original al One M8 hubo crecimiento en la diagonal de la pantalla, el HTC One M9 ni tan siquiera experimentó ese cambio. Repetía el panel de 5 pulgadas con resolución FullHD y repetían los 441 píxeles por pulgada de densidad. El procesador fue el modelo más controvertido de Qualcomm en años, el Snapdragon 810 que provocaba un excesivo calentamiento.

Del One M8 al One M9 apenas hubo cambios en diseño, pero sí en rendimiento

Este calentamiento afectaba especialmente al HTC One M9 al tratarse de un modelo metálico, y por desgracia el terminal de HTC se lanzó antes de que Qualcomm lanzase la segunda versión de su chip, el 810 v2, por lo que la producción del One M9 quedó atrapada en el deficiente chip de los norteamericanos.

Para las memorias, 3GB en la RAM y un modelo único de 32GB de almacenamiento que devolvía a la línea One la presencia de la ranura para microSD, cuya ausencia fue tan criticada en modelos anteriores. Así, podíamos añadirle hasta 200GB extra para potenciar la memoria interna, aunque esta funcionalidad no se aprovechase realmente hasta la llegada de Marshmallow con Flex Storage.

Decíamos que HTC se rendía con los ultrapíxeles y es que en el HTC One M9 vimos una cámara trasera de 20 megapíxeles, sin detalles especiales, mientras que los píxeles de 2 micras pasaban al frontal. La cámara trasera fue, no obstante, más decepcionante que en los modelos anteriores. HTC necesitaba un cambio a mejor y empezaba a ser urgente.

El nuevo HTC 10, fin del apellido One

HTC 10

Al fin llegó el HTC 10, el final del camino de la línea One hasta ahora, sobre todo porque al fin HTC ha decidido introducir un cambio en el nombre y se esfuma el apellido. El que iba a ser el HTC One M10 se convierte oficialmente en el HTC 10 y parece que todo apunta a que empezaremos a contar de nuevo desde cero.

El HTC 10 monta un panel Super LCD5, y no el rumoreado AMOLED que durante un tiempo estuvo unido a él a través de las filtraciones. La pantalla crece hasta las 5,15 pulgadas y la resolución crece hasta los 2K, o QHD como gusta más llamarla en el mercado de smartphones. Así, tendremos el equivalente a un Galaxy S7 con unos 570 píxeles por pulgada en densidad.

Para el procesador se ha optado por el Snapdragon 820, el líder del catálogo del fabricante de chips y que coloca a este HTC 10 a la altura del resto de su competencia pues tanto Samsung como LG, Sony, Huawei y compañía han optado por el 820 para sus distintas configuraciones de terminales. Para la RAM, 4GB, y para el almacenamiento interno, 32GB más la deseada microSD que ahora sí llega con Marshmallow desde el minuto 1.

HTC vuelve a apostar por los ultrapíxeles y triplica el tamaño del sensor

Tenemos cambios en el sistema multimedia pues aunque cambia el diseño y los altavoces parecen desaparecer, el juego de BoomSound sigue muy presente aunque aportando un nuevo estilo al frontal del teléfono que además ve cómo la banda negra al fin desaparece. En la espalda, 12 ultrapíxeles. Sí, 12 y no 4, pues HTC ha encontrado la forma de hacer crecer el sensor y lo ha triplicado haciendo además que el tamaño del pixel baje. Ya no hablamos de 2 micras sino de 1,55, como en el Nexus 6P.

No queda ahí la broma con el equipo multimedia pues ahora no sólo tenemos estabilización óptica en la espalda sino también en el frontal. El HTC 10 cuenta con un sensor frontal de 5 megapíxeles estabilizado. No por software sino con un OIS como no se había visto hasta ahora en una cámara para selfies.

Lector de huellas, al fin

HTC finalmente introduce el lector de huellas dactilares en su flagship, y lo hace colocándolo en el frontal al más puro estilo de Samsung o Apple. Esto, unido al NFC, hace que el nuevo HTC 10 sea de salida compatible con Android Pay, pues por el momento se desconoce si HTC tiene intención o no de desarrollar su propio sistema, aunque todo apunta a que adoptará el nativo de Android sin más cambios.

Y así llegamos al final de la familia One hasta hoy. Con un nuevo HTC 10 que rediseña la línea aunque no de forma muy agresiva y que introduce interesantes cambios. Nuevos ultrapíxeles, sensor de huellas, la primera pantalla QHD en el modelo principal de la línea y la estabilización óptica frontal. ¿Serán suficientes cambios? Veremos qué tal evoluciona en ventas.

La familia One de HTC hasta la llegada del HTC One

HTC One M7

HTC One M8

HTC One M9

HTC 10

Pantalla

4,7 pulgadas FullHD

5 pulgadas FullHD

5 pulgadas FullHD

5,2 pulgadas QHD

Procesador

Snapdragon 600

Snapdragon 801

Snapdragon 810

Snapdragon 820

RAM

2GB

2GB

3GB

4GB

Memoria

32/64GB

16/32GB

32GB

32GB

Cámaras

4/2,1 megapíxeles

4/5 megapíxeles

20/5 megapíxeles

12/5 megapíxeles

Batería

2300 mAh

2600 mAh

2840 mAh

3000 mAh

Conectividad

LTE

LTE

LTE

LTE, lector de huellas

Android

Jelly Bean

KitKat

Lollipop

Marshmallow

¿Merece la pena comprar el HTC 10 existiendo el HTC One M9?

Htc One M9

La eterna pregunta y que también respondíamos con la llegada del Huawei P9. Los teléfonos no evolucionan de forma tan agresiva de una generación a otra para que merezca la pena embarcarnos en un nuevo modelo cada año, aunque en ocasiones sí hay cambios suficientes para que merezca la pena gastar más dinero.

En esta ocasión tenemos que decantarnos por el HTC 10 por diversas razones aunque quizá la más importante sea la presencia del lector de huellas. La posibilidad de hacer pagos con el móvil, una funcionalidad tan en boga hoy en día, sí que justifica apostar por el HTC 10 en lugar de por el HTC One M9.

Otras razones son el procesador, pues es mucho mejor el 820 que el deficiente 810, e incluso la cámara trasera. Aún recordamos los resultados de los 20 megapíxeles del One M9, así que hemos de decidirnos por volver a apostar por los ultrapíxeles. Por no hablar de que quienes sean aficionados a los selfies encontrarán mucha ventaja en el OIS frontal.

Así pues, en esta ocasión la apuesta es por el modelo nuevo. HTC 10 sí o sí si vamos a renovar el dispositivo. Más costoso, por supuesto, pero también más nuevo y con suficientes mejoras sobre el terminal anterior para justificar la inversión. Siempre nos quedará esperar unos meses a que baje de precio, algo que ocurre siempre con los terminales Android.

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