Si alguna vez has abierto los documentos de Google creyendo que era el calendario, o has pulsado sobre Google Drive pensando que era Google Home, no estás solo, a mí también me pasa. Durante los últimos años, la obsesión de la firma de Mountain View por unificar la estética de sus servicios nos llevó a una homogeneización exagerada: todos los iconos debían incrustar a la fuerza los cuatro colores de la marca. El resultado, hasta ahora, ha sido de una pantalla de inicio donde las apps se parecían demasiado, casi anulando la memoria muscular.
Por suerte, en Google han decidido cambiar. Tal y como venían adelantando las filtraciones del mes pasado, Google va a renovar sus iconos, dotándolos de una mayor caracterización. Es más, por el momento han comenzado a desplegarse oficialmente en Workspace. Este lavado de cara ya es visible en el menú de las apps web y está aterrizando progresivamente en las apps para iOS y Android.
Menos colores forzados, más personalidad
El cambio más evidente del rediseño es la eliminación del requisito de los cuatro colores. Con la excepción de Gmail (que suaviza su forma pero mantiene el rojo como protagonista), el resto de apps recuperan un único color predominante, algo que nos facilita asociarlas de solo un vistazo.
- Google Drive: el icónico triangulito se despide del rojo. Ahora, sus bordes son más redondeados y se queda con el verde, amarillo y azul. Es decir, los colores que representan a las herramientas ofimáticas que alberga.
- Docs, Sheets y Slides: estas herramientas mantienen cada una su color identificativo. Ahora bien, se deshacen del contenedor blanco que las rodeaba, por lo que los iconos son más grandes. Como detalle, las hojas de cálculo y las presentaciones giran su diseño hacia la orientación horizontal.
- Google Calendar: el calendario vuelve a sus raíces, sin caer en el esquemorfismo. Desaparece su marco y regresa el azul predominante en un diseño que evoca a los calendarios de escritorios con anillas.
- Google Meet y Chat: Meet abandona también el popurrí cromático y se tiñe de un amarillo, manteniendo su forma de cámara. Chat ahora es verde, quizá como guiño a Hangouts, y una forma de burbuja de diálogo más reconocible y suavizada.
El degradado: nuevo lenguaje visual de la IA
Más allá de recuperar colores únicos, el detalle que define a esta nueva generación de iconos de Google es el uso del degradado. El diseño plano y el resplandor de luz central del último cambio da paso a colores mezclados que aportan volumen y suavidad.
Esta decisión no parece ser casual: siguiendo la estela del rediseño de la 'G' de Google o de iconos como el de Google Wallet, los sutiles degradados de color se han convertido en el lenguaje visual de la compañía para indicarnos que estas herramientas están impulsadas por Gemini.
Que Google devuelva la personalidad a sus herramientas puede parecer un detalle menor, pero es una mejora de accesibilidad para nosotros. Poder distinguir de reojo la app que necesito sin tener que pararme a pensar me devuelve esos valiosos segundos de agilidad mental al usar mi Android.
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