Durante años, Xiaomi estableció una velocidad de crucero para asaltar el mercado con muchas familias y modelos de smartphones. Y eso primaba la velocidad sobre la longevidad, algo que, debido a la normativa europea que entró en vigor el pasado mes de junio, se va a acabar. Los reglamentos 2023/1670 y 2023/1669 de la Unión Europea son ley vigente y ya han afectado al fabricante chino obligándolo a reajustar sus cadenas de producción.
Según informes de sostenibilidad recientes, este cambio ya es palpable en los Xiaomi 15T (que llegaron a España el septiembre pasado) y marca el diseño de los Xiaomi 17 que presumiblemente vienen de camino desde China. No es un simple lavado de cara, es un cambio estructural obligado por Bruselas para que nuestro móvil dure más años.
El dilema. Las pruebas de conformidad EPREL clasifican a la mayoría de estos teléfonos en la Clase C del Índice de Reparabilidad de la Comisión Europea. ¿Es una mala nota? En absoluto, es un compromiso técnico. Para mantener la certificación IP68, Xiaomi sigue utiliziando adhesivos fuertes que dificultan el desmontaje rápido.
La diferencia es que, ahora, esa información es pública en la nueva etiqueta energética que ya explicamos en Xataka Móvil y que puedes ver en las cajas de las tiendas. Ésta nos permite decidir si preferimos un móvil sumergible o uno fácil de abrir para sustituir, por ejemplo, su batería.
Siete años de piezas. Uno de los cambios más drásticos que ya está afrontando la logística de la marca es la obligación de suministro. Para cumplir con la ley actual, Xiaomi debe garantizar que las piezas críticas (pantallas, cámaras, conectores...) de los modelos lanzados después de junio estén disponibles durante al menos siete años tras la retirada del producto. Esto pone fin, sobre el papel, a la obsolescencia, aunque sea por falta de stock de repuestos. Además, ya están obligados a facilitar manuales de reparación alineándose con el derecho a reparar que Europa lleva años impulsando.
Obligaciones en batería y software. De igual manera, la regulación europea puso un suelo firme: las baterías deben conservar el 80% de su capacidad tras 800 ciclos de carga. Xiaomi asegura que sus móviles, no solo cumplen sino que exceden este requisito: apuntan a los 1.000 ciclos. Esta información ya es visible en el etiquetado del dispositivo.
Y el hardware no sirve de nada si el sistema operativo caduca y es inseguro. Con la ley en la mano, la UE exige un mínimo de cinco años de actualizaciones de seguridad, algo que Xiaomi ha confirmado para HyperOS en sus lanzamientos globales recientes. El matiz importante es que este plazo cuenta desde que se vende la última unidad del modelo, no desde su lanzamiento.
Reto para 2027. Mirando más allá del recién comenzado año, Xiaomi ya se prepara para el siguiente hito regulatorio: la vuelta de las baterías extraíbles en 2027. Los diseños actuales de las series 17 y 15T ya incluyen unas pestañas de extracción para facilitar el cambio de pila. Eso sí, todavía requieren herramientas para abrir la tapa trasera. Es un paso intermedio hacia un futuro cercano donde cambiar la batería de un Xiaomi no requiera demasiada maña. Veremos cómo se adaptan los fabricantes.
Imagen de portada | Composición con imágenes de Xataka Móvil y Xiaomi
En Xataka Móvil | En defensa de las baterías extraíbles y reemplazables: yo sí que quiero que vuelvan a los smartphones
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