El Gobierno ha puesto un precio para que las pulseras antimaltrato funcionen bien: 71 millones de euros

  • Hace unos meses las pulseras antimaltrato se vieron envueltas en un gran escándalo

  • El Consejo de Ministros ha aprobado el gasto para la renovación del contrato de gestión para el servicio de estos dispositivos telemáticos

Pulseras Antimaltrato
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Noelia Hontoria

Editora

El pasado otoño se desató la polémica en torno a las pulseras antimaltrato por sus importantes fallos, desde la alerta de peligros que no existen hasta los problemas técnicos que desembocaron en desprotección de las víctimas. Ahora, el Ministerio de Igualdad ha anunciado un nuevo contrato de gestión con una inversión millonaria.

El precedente. En mayo de 2026 finalizará el contrato de Cometa, el sistema telemático de seguimiento de maltratadores. Su funcionamiento es bastante conocido y se basa en la geolocalización, tanto de la víctima (que cuenta con un dispositivo tipo smartphone) como del agresor (que debe portar una pulsera en el tobillo también localizada por GPS).

Hace unos meses, este sistema tuvo ciertos fallos que afectaron precisamente a la geolocalización de ambas partes, comprometiendo así la seguridad de las víctimas de violencia de género.

Las novedades. Para que esto no vuelva a ocurrir, el Consejo de Ministros ha aprobado un gasto de 71.369.269,41 euros, IVA incluido, destinado a la contratación del nuevo contrato de gestión para el servicio de estos dispositivos telemáticos de control y que se extenderá desde 2026 hasta 2029.

Con esto, se espera obtener mejoras en el ámbito rural, además de la necesaria actualización tecnológica de los dispositivos y el refuerzo del personal de los centros de gestión, entre otros. De hecho, de estos más de 71 millones de euros, algo más de 12 millones de euros irán destinados a la adquisición de nuevos dispositivos, según ha explicado la ministra de Igualdad, Ana Redondo.

El papel de las telecos. Gracias a estos dispositivos, tanto víctima como agresor pueden estar geolocalizadas en todo momento. En caso de que el agresor acceda a las llamadas “zonas de exclusión” (normalmente delimitadas según la orden de alejamiento), el centro de control Cometa recibe una alerta y se avisa a las fuerzas de seguridad.

En todo este escenario, las telecos tienen un papel fundamental, ya que son las responsables de proveer tanto la conectividad móvil como la tecnología GPS necesaria para que estos dispositivos puedan enviar su ubicación 24/7 al mencionado centro de control. Actualmente la encargada de esta conectividad es una Unión Temporal de Empresas de Vodafone y Securitas.

Imagen de portada | Generada con Gemini

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