He creado una app para mi Android en quince minutos sin tener ni idea de programación. Ahora puedo hacer cualquier idea que me apetezca

He creado una app para mi Android en quince minutos sin tener ni idea de programación. Ahora puedo hacer cualquier idea que me apetezca

He diseñado una aplicación de sonidos de la naturaleza y ruidos blancos para dormir: con simples prompts he ajustado el reproductor, los menús, el diseño y hasta el icono

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Mi App Android Ai Studio
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Pepu Ricca

Editor

Cuántas veces habré buceado por Play Store buscando una app muy concreta solo para terminar descargando opciones llenas de anuncios o que simplemente no hacen lo que quiero. Hasta hace muy poco, si queríamos algo hecho a medida, la única salida era aprender a programar. Sin embargo, la IA está democratizando la creación de software de una forma que, sinceramente, cuesta asimilar hasta que lo experimentas por ti mismo.

Está claro que además de que el vibe coding esté de moda entre los programadores, las compañías están otorgando mucha importancia al asunto añadiendo herramientas muy interesantes, ahí tenemos el ejemplo en móviles de Nothing para crear apps. Personalmente, probé Google Stitch para diseñar con un simple prompt la app que siempre tuve en la cabeza, y me encantó el resultado. Por lo que cuando supe de Google AI Studio, no lo dudé. Sería la siguiente en pasar. Y así ha sido: ahora no solo veo sino que también toco la app en mis Android, un lujazo sin tener ni idea de desarrollo.

Google AI Studio con Gemini 3.5 Flash es una maravilla

Google Ai Studio

Para ponernos en contexto, Google AI Studio es el entorno web que los de Mountain View han diseñado para que desarrolladores o entusiastas puedan interactuar con sus modelos de lenguaje de forma más flexible que en el chatbot. No es una herramienta que presente una abrumadora interfaz exclusiva para ingenieros de software con años de experiencia picando código: su interfaz es muy limpia, accesible y está pensada para que las palabras se conviertan en acciones y aplicaciones reales. Por eso mismo he podido utilizarla yo, que no tengo experiencia ni conocimiento alguno.

La velocidad de Gemin 3.5 Flash es lo que marca la diferencia en el proceso. A medida que describo lo que buscaba (después cuento mi experiencia), AI Studio procesa la lógica interna de la app y a la vez va tejiendo el código y renderizando la interfaz (frontend) a un ritmo imposible de seguir. Es como tener a un desarrollador trabajando en tiempo real que entiende la estructura y la estética que tenía en mente.

Entiendo que si eres desarrollador profesional y estás leyendo esto, puedas arquear una ceja y pensar que peco de exagerado. Obviamente, soy consciente de que generar una app con un puñado de prompts no sustituye la arquitectura que necesita un proyecto comercial. Sé que no voy a crear el próximo WhatsApp o un banco en quince minutos. Sin embargo, como en mi caso, para crear una app de uso personal que resuelva una necesidad, el salto es innegable.

Mi app a la carta

Para poner a prueba AI Studio, decidí atajar una necesidad personal. Llevo años usando un par de apps que encontré en Play Store para escuchar sonidos de la naturaleza y ruidos blancos a la hora de dormir: me sirve para conciliar el sueño. Cumplen su función, sí, pero no me terminan de convencer por diseño, presencia de mucha publicidad o falta de funciones importantes. Así que pensé: si ahora puedo hacerla a mi gusto, ¿por qué no?

El punto de partida fue muy simple. Para establecer la estructura y la interfaz sin complicarme, le lancé a Gemimi un primer prompt:

“An app with nature sounds and music for relaxing and sleep. Material 3 Expressive design with 3 tabs in the bottom navigation menu: Play (controls), Sound Selector and Mixer, and Favorites.”
Google Ai Studio Codigo Para el entendido, AI Studio muestra el código de la app

Para mi asombro, en poco más de cuatro minutos, Gemini procesó la idea y creó una app que bautizó (provisionalmente) como «Luna Aura». Aplicó un diseño oscuro con colores de acento y generó de la nada un motor de audio con sonidos de lluvia, viento, océano y melodías ambientales.

A partir de este esqueleto, fui puliendo y cambiando partes específicas. Le pedí que diera soporte al reproductor multimedia de Android y que no se detuviese en segundo plano, que rediseñara el mezclador de sonidos a dos columnas con barras de volumen y que generara un icono vectorial personalizado (una hojita sobre un fondo azul agua). Lo hizo todo a la perfección.

App Ai Studio Primer Diseno Así lucía la app tras el primer prompt

El flujo de trabajo avanzaba tan rápido que decidí ir a por más detalles y un añadido clave para la pantalla de inicio de mi Pixel: el widget nativo.

"I want you to change the app's name and update it wherever it appears. It’s called ‘Maya.’ Its app name for the name that should appear on the icon will be ‘Maya: Ambient Echoes’ (the ‘Ambient Echoes’ part should be translated according to the Android phone’s language). I’d also like it to have a simple, Material-style widget (always use official Google libraries)..."

Gemini asimiló las directrices, aplicó la traducción al español en el nombre y diseñó el widget con accesos directos para la lluvia o el océano.

Pero aquí viene la cura de humildad y la demostración de que esto no es infalible: al pasar la app al móvil, el widget arrojó un fallo. En la pantalla de inicio de mi Pixel se leía: «Error al cargar el widget». Algo andaba mal: fue en este momento donde eché de menos no tener conocimientos.

Mi App Ai Studio Widget Y así hacía lo propio el widget, en un móvil Oppo que tengo por casa

Pero lejos de frustrarme, simplemente copié el error que me daba Android y se lo pasé a AI Studio en un nuevo prompt. En cuestión de segundos, la IA localizó su propio error, reescribió el proveedor del código y solucionó el problema.

De hecho, al final me vine tan arriba que incluí peticiones para las que me tuve que apoyar en el chatbot. Le pedí que la app cumpliera con los estándares más recientes para configurar los idiomas sin selectores manuales, y que usara animaciones nativas entre las pestañas con Jetpack Compose.

Mi App Android Nuevo Diseno Todavía hay elementos que quiero perfeccionar, pero su diseño me encanta

También subí un archivo PNG con mi logo, pidiéndole que le quitara el fondo y lo convierta en un icono adaptativo. AI Studio lo hizo modificando archivos, reescribiendo diccionarios de cadenas e incluso ajustando el diseño del widget para que todo encajara a la perfección. En el chat, fue explicándome paso a paso qué modificaba bajo el capó. Una auténtica goazada.

Del navegador a mi bolsillo

La diferencia de hacer vibe coding con Gemini y programar una app con AI Studio es brutal: mientras que con los chatbots, seguimos necesitando herramientas como Android Studio y algo de conocimiento para manejarlas, con la web de Google no se necesita absolutamente nada. De hecho, aporta un feedback visual con un pequeño emulador donde Android corre (en los servidores de Google) con la app que he creado: puedo comprobar su rendimiento, deslizar la barra de volumen y verificar que el diseño funciona bien.

Google Ai Studio Instalacion

Y lo mejor llega cuando la interfaz en la web dice que está lista y depurada. El salto al móvil es facilísimo: activando el modo depuración USB, conecto mi móvil al ordenador por USB-C y la app se instala desde la web. En menos de diez segundos y sin ninguna fricción más, tengo el icono en mi móvil, listo para traer una app que ya ha reproducido sonidos de lluvia estas últimas noches.

Conclusión: ¿el límite está en mi imaginación?

Haber creado una app funcional y bonita estéticamente en poco más de diez minutos me hace replantearme algunas cosas. Mi asombro ya no es con el concepto del vibe coding, sino con cómo AI Studio lo ha llevado más allá. Alguna vez me planteé crear esta misma app usando al asistente de mi Android (incluso tengo Android Studio instalado en mi ordenador), pero la pereza me pudo.

Ahora, Google ha integrado todo en un flujo de trabajo que, con un poco de paciencia para solucionar algún error, cualquiera puede utilizar. Doy fe. Saber que cualquier idea tonta o utilidad para el día a día que no encuentro —o no me gusta—en Play Store, la puedo materializar yo mismo en cuestión de minutos es un enorme privilegio.

La barrera de entrada al desarrollo de software personal va a desaparecer para siempre. Ahora, sin tener ni idea de programación, la única pregunta que me hago es qué otra idea me apetece hacer realidad en mi próximo rato libre.

Imagen de portada | Pepu Ricca para Xataka Móvil

En Xataka Móvil | Llevo meses pagando por Gemini. He descargado Gemma 4 y ahora tengo una IA gratis que ni necesita Internet

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