La innovación que espero en los móviles no está ni en los plegables, ni en las cámaras, ni en las baterías
Móvil y sociedad

La innovación que espero en los móviles no está ni en los plegables, ni en las cámaras, ni en las baterías

Pasado el boom de los móviles plegables, que pese a su todavía amplio margen de mejora ya no suponen una sorpresa en el mercado, la innovación en el sector parece estar viviendo horas bajas. Esto no significa que haya malos móviles. Las mejoras en rendimiento, avances en cámara y carga rápida son buena prueba de que, aunque no sea tan sorprendente, se están moviendo cosas.

Sin embargo, este año he visto de forma clara cuál es el principal elemento diferenciador en cualquier gama viendo que podemos encontrar muchos terminales con especificaciones similares e incluso idénticas en algunos puntos. Es además lo que primero nos entra por los ojos.

Salirse del molde en el diseño es más importante que nunca

Disenos Moviles

En gustos no hay nada escrito y este no deja de ser al final un artículo de opinión. Sin embargo, creo firmemente que a día de hoy puede ser una realidad eso de escoger un móvil solo por que sea el que más te guste estéticamente. Aunque siempre en igualdad técnica de condiciones, claro.

Como ya avanzaba, esto es algo que creo aplicable a cualquier gama. Si bien no todos los móviles son iguales, aunque compartan rango de precio, tengo comprobado que entre las mejores opciones de cada categoría puedo encontrar al menos dos o tres terminales que compartan lo importante en especificaciones. Es decir, mismo procesador, tamaño idéntico, resolución de pantalla compartida y juego de cámaras similar. También baterías similares de entre 4.500 y 5.000 mAh.

Móviles diferentes existen, el "problema" es cuando dentro de una misma familia hay varios que comparten estética.

Así entra un factor que puede ser determinante y por el que espero que se siga apostando en 2023: un diseño diferente, pero de verdad. No todos los móviles son iguales, pero al final tienden a parecerse mucho a otros. A veces incluso dentro de un mismo fabricante encontramos diseños compartidos.

Nada es al azar y evidentemente todo está pensado. A nivel comercial tiene cierto interés que se parezcan. Si el gama media de turno se parece al gama alta, puede aportar cierta sensación de estatus a quien porta el modelo más económico, pese a que en su interior haya distancias con el tope de gama.

Puedo citar tres ejemplos de móviles con diseño muy particular y que, aunque en algún elemento se parezca a otro, a nivel general se ven diferentes. El OPPO Find X5 es ejemplo de diseño diferente y reconocible. Sencillo, pero diferente con su particular forma de módulo de cámaras, aunque compartido con su hermano mayor, el OPPO Find X5 Pro.

Otro caso similar lo podemos encontrar en el Realme GT 2 con su diseño firmado por Naoto Fukasawa, un conocido diseñador nipón. Dispositivo que pese a estar construido en plástico da el pego de ser un gama alta a la vista y al tacto, con una estética sencilla y minimalista. Aunque tampoco es que sea el más disruptivo.

El caso más llamativo es el Nothing Phone (1), teléfono que ha apostado por un diseño diferencial de forma más evidente que el resto de fabricantes. Si bien no soy personalmente demasiado fan de sus especificaciones al considerar otros terminales del mismo rango de precio, lo cierto es que a nivel de diseño no puedo sacarle ni una sola pega. Podrá gustar más o menos, pero su juego de LEDs trasero ha dado mucho que hablar y es probablemente el móvil más reconocible del mercado.

Así, sigo esperando con ansia una revolución en los diseños‌ de todos los fabricantes, o al menos de unos cuantos más. Soy consciente de que el formato de smartphone actual impide ver dispositivos totalmente diferentes entre sí como ocurría en la era anterior a estos, pero apostar por elementos diferenciales a lo OPPO, Nothing o Realme son siempre dignos de agradecer a falta de la siguiente gran revolución de hardware. Si es que el fin de los smartphones no está cerca.

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