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Comienza una nueva era para Microsoft

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En Microsoft se dedicaron durante 30 años al software. Sus acercamientos al mundo del hardware --teclados, ratones, webcams-- fueron tímidos, pero acertados. Y entonces llegaron las Xbox y la Xbox 360, que se han convertido en un interesante pilar de su negocio.

Mucho más recientemente Microsoft apostó por sus propios tablets con unos Surface que por el momento no han cuajado en el mercado, pero la verdadera revolución podría llegar con los smartphones. Tras la adquisición de la división de dispositivos de Nokia (no de la marca como tal), comienza una nueva era para Microsoft.

Google + Motorola. Apple. Y ahora, Microsoft + Nokia

Apple sigue siendo una referencia en el mercado desde que en 2007 presentara el primer iPhone. Aquella apuesta se haría aún más sólida con el lanzamiento de su App Store, que convertiría al smartphone de los de Cupertino en un producto mucho más ambicioso.

Windows Phone

Todas las demás tardaron en dar el salto al modelo. Google fue la más rápida y ha logrado dominar el mercado con una plataforma, Android, que se asemeja en su comportamiento a la plataforma Windows con la que Microsoft conquistó el mundo de los PCs de sobremesa y portátiles.

Sin embargo Google parecía querer también controlada al menos parte de la producción hardware, y la compra de Motorola Mobility apuntaba a dispositivos con una especial integración de Android. El Moto X, el primer fruto de aquella unión, no es un dispositivo especialmente diferenciador en ese aspecto. Google parece querer mantener a Motorola como una división independiente, probablemente para no asustar al resto de sus partners en el segmento Android.

Algo así podría ocurrir con Microsoft, que con la adquisición de la división de dispositivos de Nokia comenzará a fabricar sus futuros Microsoft Lumia y Microsoft Asha. En la empresa de Redmond no quieren tampoco que otros fabricantes abandonen la plataforma Windows Phone, pero esta adquisición es aún más sólida que la de Google y Motorola, y es de esperar que pocos fabricantes consideren Windows Phone como una opción para su catálogo de smartphones.

Terry Myerson, directivo de Microsoft, lo comentaba en el blog del equipo de Windows en el que quería volver a dejar claro ese compromiso:

El anuncio de hoy no cambia eso [licenciar Windows Phone a otros fabricantes]. Adquirir el grupo de dispositivos de Nokia ayudará a todo el mercado de Windows Phones, tanto los de Microsoft como los de nuestros partners en el segmento de los fabricantes.

El futuro de Windows Phone

A la vista de los acontecimientos, parece que el futuro de Microsoft y Nokia será mucho más parecido al de Apple como fabricante de smartphones que al de Google + Motorola.

Nokia AdDuplex

La cuota de mercado de los dispositivos Nokia con Windows Phone era aplastante (86,9% en agosto de 2013 según AdDuplex), y pocos fabricantes parecían dispuestos a sacar nuevos modelos basados en Windows Phone salvo la empresa finlandesa.

Es como si Microsoft no necesitara del resto de partners, aunque no quisiera decirlo. Puede que de boquilla no quieran renunciar al resto de fabricantes y hayan dejado claro que quieren seguir ofreciendo Windows Phone a otros partners, pero la realidad podría ser muy distinta.

Lo comentaba Antonio Ortiz en Xataka hace meses, cuando analizaba el estado del ecosistema de partners de Microsoft sobre todo en el terreno de la movilidad.

Otros fabricantes que hasta ahora veían Windows Phone como una vía para diversificar su dependencia de Google y Android pueden empezar a plantearse que estarían engordando el sistema no de un socio tecnológico sino de un fabricante rival.

Ese párrafo define ahora más que nunca el más que probable futuro de muchas empresas, que ante la adquisición de Nokia preferirán explorar otras propuestas en el terreno de las plataformas móviles.

Firefox OS, Tizen, Ubuntu o Sailfish OS cobran ahora algo más de sentido para aquellos fabricantes que no quieren o no pueden permitirse una apuesta que les dejaría probablemente en una posición con muchas desventajas. También lo destacaba nuestro compañero en otro reciente y destacado análisis de ganadores y perdedores que dejaba a esas plataformas como posibles vías de escape para esos fabricantes.

¿Nuevos indicios de convergencia?

Otro de los aspectos a los que podría ayudar esta operación es a esa futura convergencia de la que os hablábamos recientemente en Xataka. La apuesta por lo táctil es clara en Microsoft, con un Windows 8 más pensado para tablets que para PCs y portátiles y con una interfaz que ya se ha propagado en todas las gamas de producto.

Convergencia

La compra de la división de dispositivos de Nokia favorece dar más pasos a esa integración y convergencia. Microsoft ya fabricaba tablets, y ahora podrá fabricar smartphones 'in house'. Controlará toda la experiencia hardware y software, y eso podría dar lugar a nuevos pasos para unificar sus plataformas hardware y software.

El objetivo, para algunos, utópico: que el smartphone sea un verdadero PC. Que un futuro Microsoft Lumia con Windows Phone X (el que sea) se conecte a un monitor, un ratón y un teclado y ante nosotros aparezca una experiencia con Windows 8. O con una versión híbrida de ambos sistemas operativos que por fin unifique el catálogo software y que ofrezca a los usuarios esa convergencia que a algunos nos parece el futuro de la movilidad y la informática de sobremesa.

En ese sentido, es interesante comprobar una de las diapositivas (en concreto, la número 15) de la presentación que Microsoft ha ofrecido públicamente tras la adquisición de Nokia, y en la que se puede leer lo siguiente:

El éxito en teléfonos es importante para el éxito en tablets. El éxito en tablets ayudará a los PCs.

Haga lo que haga Microsoft, lo cierto es que estamos viviendo una época fascinante en el segmento tecnológico. Y pase lo que pase, aquí estaremos para contarlo, por supuesto.

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