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Según la Universidad de Stanford, Binge On de T-Mobile viola los principios de neutralidad de la red

Según la Universidad de Stanford, Binge On de T-Mobile viola los principios de neutralidad de la red
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Desde que T-Mobile anunciase Binge On, el que planteó como su propuesta de streaming de vídeo sin consumo de datos, hemos permanecido atentos a lo que iba aconteciendo con respecto a este lanzamiento y a lo que implicaba en la práctica con respecto al principio de neutralidad de la red. Las alarmas de hecho ya saltaron desde su presentación cuando se supo que no todos los proveedores de vídeos serían admitidos en el programa.

Quien se manifiesta ahora en contra del programa es ni más ni menos que la Universidad de Stanford, con un trabajo en el que afirman que efectivamente incumple lo establecido para salvaguardar la neutralidad de la red. La institución estadounidense ha presentado un estudio cuyo título ya no deja lugar a debate: T-Mobile’s Binge On Violates Key Net Neutrality Principles (Binge On viola los principios clave de la neutralidad de la red). De hecho, su autora, Barbara van Schewick, es profesora de derecho en dicha universidad y específicamente experta en neutralidad de la red.

El estudio escruta el programa de Binge On, desde los titulares hasta la última letra pequeña, probando qué principios incumple y de qué manera perjudica a los propios consumidores, los cuales pueden no ser conscientes de la limitación que el propio programa supone en cuanto al contenido. Las cuatro claves de las infracciones de Binge On son, según Schewick: la limitación de la elección del usuario, el impedimento de la innovación, que la competencia se vea afectada y que influya en la libertad del contenido.

El veredicto de Legere

Estudio de la FCC

No es el primer organismo que se pone manos a la obra a la hora de esclarecer el proceder de T-Mobile con sus programas de tráfico de datos gratuito o, como suelen llamarse, zero-rating. La Electronic Frontier Foundation (EFF) ya tomó cartas en el asunto en respuesta de las correcciones léxicas con las que la compañía intentaba apagar el fuego de la polémica concluyendo tras una investigación que sí había una reducción de la calidad y no una optimización.

Schewick pone a T-Mobile en el rol del César: alza o no el pulgar según de quién se trate, siendo Binge On el filtro

En esta ocasión, en el informe se repasa punto por punto las condiciones del programa y expone claramente cuáles son los abusos que la iniciativa de T-Mobile comete tanto de cara a los consumidores como en varios aspectos con respecto a las normas establecidas. De este modo, Schewick pone a T-Mobile en el rol del César: alza o no el pulgar según de quién se trate, siendo Binge On el filtro.

No es tan simple como parece

Esto directamente incumple el principio base de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de la neutralidad de la red en torno a que un proveedor de servicios de internet (ISP) nunca deberá actuar como "portero", de modo que escoja de entre los servicios o aplicaciones favoreciendo unas sobre otras. Un aspecto que desde un principio trata de explicarse por parte de la empresa de Legere con el ambiguo pretexto de que ocurrirá mientras los servicios reúnen unos "simples requisitos técnicos" para poder formar parte de la iniciativa.

¿Qué es pues lo que han de tener los proveedores de vídeo? A este respecto la investigadora aclara que estos requerimientos técnicos no son para nada simples, sino que son bastante importantes y limitantes. Éstos aluden a tres aspectos del servicio: los protocolos usados por el proveedor, el que distingan el vídeo del resto de contenido y la tecnología usada para la retransmisión. Basándose en ellos, en el estudio se muestra una tabla que indica la discriminación a la que éstos someten a los servicios según estos términos.

Tabla de las restricciones de Binge On

Lo que se observa es que las exigencias de T-Mobile, además de crear favoritismos, van en contra de la innovación al excluir a aquellos servidores que optan por el protocolo UDP, uno de los más usados (entre otros, por YouTube, casualmente) y que reduce notablemente el tiempo que se tarda en establecer conexiones seguras. La operadora discrimina también a aquellos que encriptan su contenido, como Vimeo, algo que se hace para proteger la privacidad del usuario y que, como expone la autora, ya se realiza sobre más de la mitad del contenido estadounidense en la red (y se espera que se superen los dos tercios durante este año).

Las exigencias de T-Mobile, además de crear favoritismos, van en contra de la innovación

En este sentido, si T-Mobile mantiene estas premisas no existe posibilidad de acuerdo y los proveedores han de cambiar las bases de su servicio para adaptarse al programa. Algo que supone un coste considerable para éstos sobre todo si se trata de pequeñas empresas, y que además va en contra de la innovación y de los usuarios al no priorizar el salvaguardar su privacidad.

Selección directa e indirecta

Por otro lado está la selección indirecta que el usuario hace en la práctica. Éste puede ver todo el vídeo que quiera de los servicios que incluye el programa, pero la cantidad que queda para los servicios no incluidos se reduce de manera drástica. Según la tarifa que escojan, podrán ver entre 9 y 30 minutos al día (haciendo la media) de los servicios no incluidos en Binge On. Y es por eso que lo lógico es que los usuarios prefieran ver el contenido que no suponga un riesgo a la hora de pasarse en la tarifa de datos contratada.

Pero además de influir en las visualizaciones, esto repercute en el propio contenido con el que contarán los servicios de vídeo. Si hay una preferencia general por ciertas plataformas lo lógico es que los autores de los vídeos opten por éstas, por ello Binge On promueve que haya desventajas también en este sentido, aunque sea un daño colateral.

John Legere

Lo que concluye Shewick con su estudio es que Binge On desfavorece la entrada de los proveedores de vídeo más modestos y aquellos cuyo contenido no es comercial, y se muestra pesimista de cara a que predominen estas tarifas de tráfico de datos gratuito con condiciones excluyentes. Ahora la pelota está en el tejado de la FCC, para cuya decisión puede ser de ayuda el informe de Schewick. Aunque, eso sí, habrá que ver qué movimientos hacen desde T-Mobile para compensar las acusaciones, como el ir añadiendo más servicios.

Más información | T-Mobile’s Binge On Violates Key Net Neutrality Principles
En Xataka Móvil | Binge On de T-Mobile a examen: no hay "optimización", hay un suspenso en neutralidad de la red

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