"No vamos a lanzar un buque insignia cada año porque sí": Nothing ha roto la regla de la industria. Con bastante sentido

  • Carl Pei confirma que no habrá Phone (4) en 2026

  • Detrás de la decisión filosófica hay una realidad: la crisis de la RAM y el fin del "calidad-precio" tradicional

Nothing Carl Pei
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Pepu Ricca

Editor

En una industria volcada con la novedad, donde si no presentas un móvil de gama alta cada año parece que te quedas atrás, Nothing ha decidido pulsar el botón de pausa. Carl Pei, CEO de la joven compañía, ha confirmado en una entrevista publicada por la propia marca lo que muchos sospechaban pero nadie se atrevía a ejecutar: no habrá un nuevo flagship en 2026.

El Nothing Phone (3) seguirá siendo su buque insignia durante todo el año. La frase lapidaria de Pei nos deja claro cuáles son sus intenciones: "No vamos a lanzar un nuevo buque insignia cada año solo porque sí". Esconde mucho más que rebeldía, es una lectura de un mercado con doble intención: cautivar a su público y evitar pasar por la crisis de componentes que acecha a este 2026.

Nothing Phone 3 Los móviles de Nothing enseñan su personalidad en la trasera. Imagen de Ricardo Aguilar para Xataka

La realidad tras el discurso. Aunque el mensaje oficial apela a "hacer que cada producto cuente", la decisión es también una maniobra defensiva ante la tormenta perfecta que ha encarecido las memorias. El propio Pei ya puso cifras a la crisis hace unas semanas.

Lanzar el Nothing Phone (4) ahora obligaría a Nothing a dos escenarios nada plácidos: subir el precio o recortar especificaciones. Uno le haría perder parte de su atractivo y el otro implicaría renunciar a su promesa. Al saltarse una generación, esquivan una bala, aunque también tendrá un coste de oportunidad.

Qué será de Nothing. Que no haya un flamante buque insignia no significa que no haya móviles. Nothing va a volcar sus recursos en el futuro Phone (4a), que buscará una "experiencia flagship" desde la gama media. Es un movimiento con bastante lógica: ya entendió a la perfección que la batalla está en los móviles baratos, donde sus modelos (y los de CMF) están cosechando buenas críticas.

Se quitan la presión de vender un móvil de 800-900 euros, y eso implica apretar mejor en el segmento de los 400-500 euros: justo el punto donde el usuario realmente nota su diseño diferencial.

Software como nuevo hardware. Si el Phone (3) va a durar dos años como máximo representante, necesita un poco de aire fresco. Aquí entra en juego la inyección de capital que recibieron recientemente: 200 millones de dólares de Google y Qualcomm para reinventar la experiencia móvil.

Pei ha adelantado las Essential Apps, una función de IA generativa que creará aplicaciones y widgets bajo demanda. Es la forma de Nothing de decir que la innovación no solo está en el hardware, sino en el propios sistema operativo, uno de los aspectos más homogéneos en la actualidad.

Madurar sin traicionarse. El punto de vista expuesto por el CEO de Nothing demuestra que la firma está tomando nota de los errores de la competencia. Mientras OnePlus o Xiaomi tuvieron que dejar atrás sus orígenes subiendo precios para crecer, Nothing ha creado una estructura inteligente con CMF para canalizar la experimentación y el precio bajo.

Algo que permite que la marca madre madure sin prisas. No lanzar un móvil este año es la señal más clara de que Nothing ya no es una startup desesperada por atención y hype. De hecho, puede permitirse el lujo de esperar en una industria cuyo frenetismo no parece tener fin.

Imagen de portada | Composición con imágenes de Pepu Ricca para Xataka Android y TechCrunch para Wikimedia Commons

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