Cuando alguien me pedía recomendaciones para un móvil barato, en mi elección solía encontrarse algún Xiaomi. Los Redmi Note de turno estaban abonados. Por ser económicos, por su equilibrio de características y por sus ofertas puntuales. El software quedaba del lado negativo: demasiadas aplicaciones no deseadas. Si antes era molesto, ahora me parece exagerado.
Todos los móviles tienen aplicaciones propias para destacarse de la competencia. Incluso el Google Pixel, el que, se supone, tiene un Android limpio (mentira). El problema llega con esas apps que no son de la marca y que han sido patrocinadas para engordar el teléfono. Las tiendas chinas de turno, las apps de Meta, las de Microsoft... Y multitud de juegos que no descargaría aunque fuera lo único de Google Play. Mi último Xiaomi venía cargadito.
Algo de HyperOS entre tanto bloatware
¿Alguien dijo bloatware? Redmi Note 15 Pro+
Este es el título que le puse a la sección de software en el análisis del Redmi Note 15 Pro+. No porque me sorprendiera que un Xiaomi de gama media viniese cargado de apps, sino por el continuo empeño de añadir más y más software. Me pareció algo exagerado hasta para Xiaomi.
Xiaomi diferencia sus móviles entre la marca propia, más premium, y los Redmi/Poco, dirigidos a los que tienen un presupuesto ajustado. O sencillamente, para los que no quieren dejarse el sueldo en su teléfono.
Todos los modelos vienen cargados con apps de Xiaomi, algunas duplicadas con respecto a las que ofrece Google de serie. Además, la marca incluye software de Meta, Microsoft o Amazon en la mayoría de dispositivos. Es en los de gama media y baja donde eleva la apuesta.
He analizado una buena cantidad de Xiaomi, de todos los precios y gamas. Que un Redmi Note 15 Pro+ viniera con juegos añadidos no me extrañó. Sí lo hizo que el sistema me mostrara una lista enorme de aplicaciones opcionales durante la instalación. No las acepté. Para mi sorpresa, el cajón de apps estaba hasta arriba de software que no quería incluso tras haberme negado durante la configuración.
Ni la pantalla de bloqueo descansa
Creo que llegué a contar más de 30 apps preinstaladas entre juegos, tiendas, redes sociales y distintas plataformas. Además, las propias apps de Xiaomi me pedían que aumentara la lista. Las carpetas lo mismo. Igual que las sugerencias del cajón de apps, el espacio de juegos... Una locura.
De rebote, HyperOS se ralentiza
Con tanto bloatware el sistema se resiente. Es algo lógico. Muchas de las aplicaciones están funcionando en segundo plano aunque el usuario ni siquiera las abra una primera vez. Y afecta a la experiencia de HyperOS: si no configuras correctamente los ajustes, el sistema te bombardea con más sugerencias en el área de notificaciones. Incluso en la pantalla de bloqueo.
Cada vez que inicio un nuevo móvil paso una hora configurándolo. En el proceso le meto tijera a todo lo que puedo: si no se deja eliminar deshabilito esas aplicaciones innecesarias. Estuve mucho más de una hora para limpiar en lo posible el Redmi Note 15 Pro+. Xiaomi deja desinstalar la mayoría del bloatware, pero no se va todo lo que molesta.
Para dejar una experiencia de HyperOS más o menos limpia habría que pasarle al teléfono el Universal Android Debloater a fondo. Con el agravante de que el exceso de software afecta a un móvil que cuesta más de 500 euros. En un Redmi básico lo vería más lógico, en casi un gama alta me parece un despropósito.
HyperOS, antes MIUI, nunca fue de las capas más fluidas. Xiaomi prometió que gran parte del software extra podría desinstalarse. Cumplió. El problema es que los usuarios se encuentran con un móvil repleto de bloatware, plagado de notificaciones para instalar más y que se ralentiza. Limpiarlo a fondo no es tan sencillo, ni siquiera para mí, que tengo años de experiencia analizando.
Xiaomi debería tomar una decisión
El Redmi Note 15 Pro+ es un gran teléfono a pesar del bloatware
Los móviles baratos tienen menor margen de beneficio para los fabricantes. Para ampliar dicho margen, las empresas acuerdan la inclusión de apps ajenas en sus teléfonos. Por eso los Redmi llegan cargados de bloatware, como ocurre en otras marcas. Como Realme o los Motorola G, por ejemplo.
Que haya aplicaciones de más me parece lógico; que una persona se vea apabullada por avisos y apps que no ha usado nunca creo que es excesivo. Debería haber un término medio. Porque, de seguir a este ritmo, los móviles vendrán de serie con más de medio almacenamiento ocupado.
Imagen de portada | Iván Linares
En Xataka Móvil | El mejor móvil Xiaomi en calidad-precio de 2026: cuál comprar
Ver 1 comentarios