Las cifras no mienten y el retrato que dejan del mercado móvil es un baño de realidad para Android. Si bien las ventas globales han crecido ligeramente en una tendencia que prorroga lo visto el año pasado, la distribución del éxito revela una fractura entre las dos grandes plataformas.
Según el último informe de Counterpoint Research, la lista de los diez smartphones más vendidos del planeta se ha convertido casi en un monólogo de Apple. La competencia se limita a luchar por las migajas del volumen e intentar colar una única excepción. La conclusión es dura: para el consumidor, gastar mucho dinero es sinónimo de comprar un iPhone.
El top 10. La tabla de clasificación por ventas es demoledora: los cuatro primeros son territorio exclusivo de los teléfonos de Apple, con el iPhone 16 (modelo base) a la cabeza. Inmediatamente le siguen sus hermanos mayores, 'Pro Max' y 'Pro'. Android no aparece hasta el quinto puesto, pero no con un buque insignia que demuestre poderío: el quinto más vendido es el económico Galaxy A16 5G.
Hay que bajar hasta la novena posición para encontrar al único Android gama alta capaz de colarse en la fiesta de los de Cupertino: el Galaxy S25 Ultra. El resto de fabricantes que pelean en la gama alta-premium —Xiaomi, Google, Oppo, Vivo— simplemente no aparecen en este ranking global de superventas.
Ganar en volumen o en valor. Ahí está la cuestión. Y es que, aunque Apple ha superado a Samsung como mayor fabricante mundial en facturación, la estrategia de los surcoreanos sigue siendo efectiva para mover cajas. Sus ventas totales han crecido un 7,9%, sostenidas por la tracción de la gama media (Galaxy A principalmente) y un comportamiento inusual de su gama alta.
Según vimos recientemente, los Galaxy S remontaron sus ventas en la segunda mitad del pasado año, probablemente por ofertas y contratos con operadoras. Sin embargo, el mensaje del mercado es claro: Samsung necesita vender muchísimos teléfonos baratos para compensar lo que Apple logra solo con un segmento.
El móvil más vendido de 2025 fue el iPhone 16, en la imagen. Fotografía de Ricardo Aguilar para Xataka
Y se viene crisis. Este escenario de polarización llega en el peor momento posible. La industria se enfrenta a una crisis de precios por las memorias, dada por la demanda de la IA en servidores. Esto amenaza al modelo de negocio de la propia surcoreana: si fabricar un móvil barato se vuelve más caro, el margen se evapora.
La compañía ya advirtió de que esto inflará sus beneficios a corto plazo como fabricante de componentes pero pone en peligro su capacidad para mantener precios competitivos en los móviles que le otorgan ese volumen de ventas del que hablábamos.
Cómo queda el panorama. Ante la subida de costes, el riesgo para este año es que la gama media sufra "reduflación" (un producto nuevo con peores especificaciones que el anterior, pero mismo precio), algo de lo que ya nos advirtió Carl Pei, CEO de Nothing.
Samsung, por su parte, con los Galaxy S26 que ya tienen fecha de presentación, apostará por un enfoque puramente pragmático: menos obsesión por las especificaciones y más esfuerzos en convencer al usuario con utilidades. ¿A que nos referimos? Posiblemente a más IA. Será su particular intento para evitar que la brecha con el iPhone no se convierta en un abismo mayor.
Imagen de portada | Composición con imágenes de Pepu Ricca y Ricardo Aguilar para Xataka
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