Cinco años después de apagar la primera, Telefónica ya ha cerrado 1.000 centrales de cobre

Cinco años después de apagar la primera, Telefónica ya ha cerrado 1.000 centrales de cobre
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Fue en 2015, con la fibra imponiéndose al ADSL, cuando Movistar anunció el apagado de sus dos primeras centrales de cobre, las situadas en Torrelodones y Sant Cugat. A comienzos de 2017, ya había ejecutado el cierre de 20 centrales, cifra que se elevó a 50 al año siguiente. En 2018, ante el fuerte avance de la fibra, el apagado de centrales de cobre se aceleró hasta el punto de que la compañía se comprometió a cerrar una al día.

El proceso ha continuado su curso hasta hoy, cuando el operador ha anunciado que, en el primer semestre de 2021, alcanzó el hito de 1.000 centrales de cobre cerradas dentro de su plan de digitalización y trasformación de la red. Y esta cifra, dice la compañía, se ha conseguido "a pesar de circunstancias adversas" del año pasado.

Un millar de centrales cerradas = 6 millones de árboles plantados

Fibra

El plan de trasformación de la red de Telefónica continúa avanzando y la mejor prueba de ello es que la compañía ha alcanzado en el primer semestre del año las 1.000 centrales de cobre cerradas. El objetivo de este plan es completar la cobertura de fibra con una red totalmente digital e impulsar que todos los clientes pasen a fibra.

Pablo Ledesma, director de Operaciones de Telefónica España, lo ha explicado así:

"Telefónica comenzó su proceso de trasformación de la red con el cierre de centrales en el año 2016 y desde entonces, a pesar de circunstancias adversas en algunos años como el pasado, ha seguido su plan de cierre de centrales de cobre y expansión de la fibra".

Telefónica asegura que, desde el inicio de su plan de cierre en 2016, ha desmontado 65.000 toneladas de cable y ha reciclado 7.140 toneladas de RAEEs (residuo de aparatos eléctricos y electrónicos) y otros elementos. Además, ha reutilizado más de 128.000 tarjetas en su red ahorrando alrededor de 1000 Gwh, o lo que es lo mismo, 355.000 toneladas de Co2. Según el operador, eso equivale a plantar seis millones de árboles.

Otra de las grandes ventajas del apagado de este tipo de centrales es la reducción del espacio: una central de fibra da servicio al mismo número de accesos que se atiende desde cuatro centrales de cobre y la tecnología de acceso fibra ocupa solo el 15% del espacio del acceso de cobre.

La compañía insiste en que todo ese ahorro energético y de espacio junto con el reciclaje de componentes y la mejora medioambiental que implica el apagado de tecnologías en desuso le está permitiendo avanzar en su compromiso de emisiones netas cero para el 2025.

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