Si el SPAM telefónico es un problema, el que llega al correo electrónico también. Así le estoy poniendo freno

  • Puedes configurar filtros en tu correo electrónico para que no se te llene la bandeja de entrada de emails indeseados

  • El proceso de limpieza manual puede llevar meses, pero los resultados son terminan llegando

Email Spam
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Noelia Hontoria

Editora

Las llamadas SPAM son uno de los problemas de nuestros días. Mientras la ley trata de frenarlas e incluso los operadores están tomando medidas, la realidad es que todavía no se ha encontrado la forma de acabar con ellas. Además, el SPAM va más allá de la voz y cada día nos inunda el correo electrónico con comunicaciones que no deseamos. Para acabar con ellas hace falta mucha paciencia y una buena estrategia. Llevo meses luchando contra esto y por fin ahora empiezo a ver la luz al final del túnel.

Paso 1: configurar filtros. Merece la pena dedicar unos minutos a configurar los filtros del correo electrónico. En mi caso, uso Gmail y la forma más sencilla de encontrarlos es en la versión web, pinchando en el engranaje que aparece en la parte superior derecha. En este apartado de ‘Configuración’ y a continuación en ‘Ver todos los ajustes’, verás la opción ‘Filtros y direcciones bloqueadas’.

Permite crear filtros que funcionan gracias a las reglas que tú establezcas. Por ejemplo, puedes añadir un remitente concreto, un tipo de asunto de correo o si contiene ciertas palabras y a continuación establecer una acción, como que lo mueva a una carpeta determinada o que lo elimine directmente. Te recomiendo ir con pies de plomo con esto y afinar muy bien las reglas y filtros para que no te pierdas ningún correo que realmente pueda ser importante.

Filtros Spam Gmail

Paso 2: limpieza manual. Esta es la parte que más tiempo toma, sobre todo porque tienes que ser muy metódico y saber que es un plan a medio plazo. El objetivo es claro: cada vez que te llegue a tu bandeja de entrada un correo electrónico que no deseas, hazlo saber. Aquí tienes tres opciones:

  • Marcarlo directamente como spam: si es un correo malicioso o no encuentras forma humana de dejar de recibirlos.
  • Date de baja del correo comercial: la mayoría de las ‘newsletters’ y comunicaciones que recibes por parte de marcas, tiendas, etc., es publicidad y como tal debe tener al final del correo las indicaciones para solicitar la baja. Lo más cómodo es que tenga un botón directo (en el que suele poner ‘Unsuscribe’, ‘Desuscribirte’, ‘Darte de baja’ o algo similar). En otros casos viene un correo electrónico al que debes escribir para solicitarlo.
  • Escribe al remitente: si tienes una petición diferente (por ejemplo, que un correo profesional esté entrando a un correo personal), normalmente funciona bien que escribas un pequeño email a quien te lo está enviando explicándole que necesitas que se aplique un cambio en su base de datos, eliminando este correo y dando de alta el correcto.

La clave está en tener mucha paciencia, ya que no vas a resolver el problema en dos ni en tres días. Te llevará meses, pero te aseguro que poco a poco vas a ver cómo se reduce el correo publicitario y SPAM en tu email.

Paso 3: pensarlo dos veces la próxima vez. Cada vez que te das de alta en una ‘newsletter’ de una tienda para recibir un cupón de tres euros de descuento o que no desmarcas la casilla que permite a una empresa compartir tus datos con terceros o enviarte promociones, estás favoreciendo que tu email se convierta en un nido de publi. Y es un latazo, porque te distrae de las comunicaciones que realmente son importantes.

Merece la pena empezar a aplicar una buena rutina para podar este jardín, aunque no sea un proceso rápido, ten en cuenta que estás tratando de arreglar algo que probablemente lleva años descuidado. Mejor empezar hoy que no hacerlo nunca.

Imagen de portada | Iván Linares para Xataka (editada con Gemini)

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