La industria de los semiconductores asiste un cambio de paradigma, en parte por culpa de los fabricantes chinos. Si Huawei lo ha hecho para recuperar la hegemonía en su país natal esquivando los vetos estadounidenses, Xiaomi también se atrevió para dotar a su ecosistema de silicio propio. Ahora, durante el marco del MWC 2026, Lu Weibing, presidente de la firma, ha confirmado una aceleración drástica en su hoja de ruta de chips. Xiaomi planea lanzar un nuevo procesador de desarrollo propio cada año, algo que se intuía por filtraciones y ahora es una decisión admitida por el directivo.
Tiene como objetivo equiparar su ritmo al de la serie 'A' de Apple y representa un giro respecto a las posturas de la propia empresa hace escasos meses. Esa "Gran Convergencia" de la que hablábamos conlleva una inversión de más de 2.400 millones de euros y un equipo de 2.500 ingenieros. Xiaomi busca cerrar el círculo del control de hardware y software: chip propio, sistema operativo e IA. Integrará estos tres pilares en un único dispositivo este mismo año para el mercado natal, antes de su expansión global.
Un viraje acelerado. La confirmación de un lanzamiento anual evidencia una aceleración en los planes de la empresa. Apenas en septiembre del año pasado, Xu Fei, VP de Xiaomi, había descartado seguir el ciclo anual de competidores como Apple o Qualcomm: argumentaban que necesitan al menos una década para rentabilizar la división y que priorizan la experiencia sobre la frecuencia. El anuncio de Lu Weibing anula esa cautela y demuestra que los resultados de su primera iteración han otorgado a la directiva la confianza técnica y financiera necesaria para acelerar el proceso.
Lecciones aprendidas. El camino hacia la autosuficiencia en los semiconductores no ha estado exento de tropiezos. El propio CEO de Xiaomi confesó que el desarrollo del modesto Surge S1 en 2017 fracasó por el error de apuntar a la gama baja. La lección derivó años después en el lanzamiento del XRING 01, un SoC de 3 nm que debutó en el Xiaomi 15S Pro. Y no vino solo: le acompañó el XRING T1, un módem 4G destinado a smartwatch.
Ecosistema y sombra geopolítica. La ambición de Xiaomi va más allá del smartphone. Las filtraciones de industria indican a que el inminente XRING 02 optará por el proceso N3P de TSMC para garantizar la estabilidad necesaria para alimentar tablets, ordenadores e incluso coches eléctricos. Todo ello operará bajo el lema «Human x Car x Home», que para 2027 sumará un asistente de IA propio para el mercado global coincidiendo con el despliegue de sus EVs.
Sin embargo, no todo será tan sencillo: hay riesgo de vetos provenientes de EEUU. Aunque Xiaomi ha evitado catalogar a su primer XRING como un diseño de ARM para esquivar restricciones, las normativas sobre el software de diseño amenazan la capacidad de TSMC para seguir fabricando los nodos más avanzados para la empresa china.
Soporte y transición. Mientras da pasos seguros hacia la autosuficiencia, Xiaomi está blindando su fidelización mediante el software. Xiaomi está mejorando las actualizaciones de sus móviles y prepara HyperOS 4 junto a Android 17. Paralelamente, la realidad a corto plazo dicta prudencia: el Xiaomi 17 y el fotográfico Xiaomi 17 Ultra mantienen a Qualcomm como cerebro.
Esta decisión que denota cierto conformismo frente a las apuestas de rivales como Samsung (que sí ha otorgado importancia a su chip en los S26), nos deja entrever que la alianza de 15 años con Qualcomm continuará operando hasta que la cadena de suministro y la viabilidad de los XRING permitan un reemplazo total y global sin riesgos.
Imagen de portada | Composición con imágenes de Xataka y Xiaomi
En Xataka Móvil | El mejor móvil Xiaomi en calidad-precio de 2026: cuál comprar
Ver 0 comentarios