Publicidad

Hablar de censura en WhatsApp no tiene sentido: así funciona el cifrado de extremo a extremo

Hablar de censura en WhatsApp no tiene sentido: así funciona el cifrado de extremo a extremo
15 comentarios

Publicidad

Publicidad

El debate entre WhatsApp y Telegram, que parecía calmado desde hacía ya algunos meses, ha vuelto a reabrirse a raíz de una serie de mensajes propagados por la élite política en los que se clama ante la censura de WhatsApp. El motivo, la creación por parte de WhatsApp de una lista de verificadores recomendados entre los que se encuentran medios controvertidos en el país.

Esto, unido a la limitación por parte de WhatsApp del número de grupos a los que se puede reenviar un mensaje (algo establecido a nivel mundial), ha provocado que se hable de censura. Una afirmación que, por otra parte, no tiene mucho sentido si se entiende que WhatsApp utiliza un sistema de cifrado de mensajes que hace que no sepa qué se está enviando a través de su servicio. WhatsApp no puede ver el interior de los paquetes que entrega y, por tanto, hablar de censura no tiene cabida aquí.

WhatsApp se cifró en 2016

Textsecure

Tardó pero finalmente lo hizo. Tras muchos meses de demandas por parte de sus usuarios, aunque lo que parecía a todas luces un empeoramiento del servicio frente a su competencia, WhatsApp añadió el cifrado de extremo a extremo en abril del año 2016. Las comunicaciones a través de la app de mensajería pasaron así a estar cifradas, y el sistema elegido fue uno de los más potentes del mercado.

WhatsApp pasó en 2016 a emplear un cifrado similar al de Signal y otras apps conocidas por su nivel de seguridad

WhatsApp decidió adoptar en 2016 el sistema de cifrado empleado por Signal, una app de mensajería no tan extendida pero famosa por su elevado nivel de seguridad y privacidad. Para ello, el equipo de desarrollo de Facebook y WhatsApp colaboró con Open Whisper Systems para adaptar su protocolo de cifrado de mensajes a su aplicación.

Así, el nuevo cifrado implementado por WhatsApp se basó en TexSecure, un servicio que crea una clave de cifrado única para cada dispositivo que envía y recibe un mensaje, además de otras capas adicionales. Ni tan siquiera hablamos de una clave fija que puede llegar a descifrarse en un momento dado, permitiendo que los mensajes puedan ser leídos. Cada mensaje transportado acarrea un sistema de cifrado único y diferente al anterior, y eso hace del sistema TextSecure, y por tanto a WhatsApp, uno de los más seguros del mundo.

Así funciona el cifrado de extremo a extremo de WhatsApp

Whatsapp

La propia WhatsApp explica cómo funciona su sistema de cifrado en la documentación de la plataforma, y deja claro que su sistema está basado en el TextSecure que emplean Signal o RedPhone, entre otros. Un sistema, como decíamos, de claves únicas almacenadas en el teléfono móvil de cada usuario, por lo que no se encuentran ni tan siquiera en los servidores de la plataforma, cuyo único cometido es el de recibir los mensajes con una mano y entregarlos con la otra.

El sistema de cifrado de WhatsApp emplea hasta tres claves públicas diferentes. Una de ellas sirve para identificar al dispositivo, otra de ellas se genera automáticamente y se firma empleando la primera, y la tercera clave se crea y destruye con cada mensaje que enviamos a través de WhatsApp. Además de estas tres claves, hay otras tres claves de sesión: una clave de administrador, una clave de cadena y otra clave de mensaje.

WhatsApp no almacena mensajes en sus servidores: entrega mensajes cifrados a través de canales cifrados

Con este sistema, los mensajes que enviamos se cifran en nuestro teléfono móvil y ya viajan codificados. No sólo los mensajes, por cierto, sino también cada archivo adjunto que enviamos a nuestros contactos. Una vez llegan al teléfono del receptor, se descodifican con la ayuda de la clave pública, que viaja con el mensaje, y los distintos identificadores. Acompañando a todo el proceso, WhatsApp emplea el Noise Protocol Framework para crear canales de transporte de mensajes separados que a su vez también están cifrados.

Así pues, WhatsApp no sabe qué se está enviando a través de su plataforma. De ahí que desde el Reino Unido se acusase a WhatsApp de "permitir operar a pedófilos o delincuentes", o que el FBI lleve años intentando que WhatsApp tumbe su propio cifrado para poder interceptar conversaciones entre posibles terroristas. Y como WhatsApp no sabe qué enviamos, no tiene sentido hablar de censura.

Más información | WhatsApp

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios