Tinder, el futuro era conectar con desconocidos en una app de citas... y lo que surja

Tinder, el futuro era conectar con desconocidos en una app de citas... y lo que surja
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El segmento de las aplicaciones para tratar de encontrar pareja se ha convertido en uno de los más jugosos para la industria. Los servicios específicos en la web que ya existían hace años se han visto complementados con aplicaciones móviles que tratan de resolver el problema aprovechando esos dispositivos que casi siempre nos acompañan.

Tinder es una de las propuestas que más ruido están haciendo en los últimos tiempos, y hemos podido entrevistar a Justin Mateen, uno de los fundadores del servicio, que nos ha ofrecido su visión sobre las opciones que ofrece este desarrollo.

El funcionamiento de Tinder es muy sencillo, y es ya común ver a jóvenes usarlo mientras están tomando algo en un bar. Abren la aplicación, y van apareciendo otros usuarios que están cerca de donde esos jóvenes están. A partir de ahí una persona marca como interesante a otra, y si esta otra hace lo mismo (lo que ellos llaman un 'match'), se abre una ventana de chat en la cual pueden comenzar a conversar.

Más allá del ligoteo

A priori Tinder parece totalmente una herramienta para encontrar pareja. Esta solución se conecta a nuestro perfil de Facebook para mostrar nuestra foto, pero además de eso hace uso de otros elementos importantes como la localización, la edad o el género de las personas que estamos interesados en conocer.

Justin Mateen

Justin Mateen, uno de los co-fundadores de Tinder

Esos filtros permiten "acotar" la búsqueda, aunque es evidente que el apartado del aspecto físico que mostramos y nos muestran el resto de usuarios de la aplicación es el pilar fundamental de su funcionamiento. Una vez seleccionamos esos filtros, Tinder nos propone una serie de resultados sobre los que podremos actuar de dos formas posibles: o los descartamos porque no nos interesan, o los marcamos como interesantes para conocer a esas personas.

Eso, indicaba Justin Mateen, hace "mucho más eficiente" este proceso de búsqueda de nuevos conocidos, ya que mientras que otras redes se basan en gente que conoces, en Tinder "se centran en conocer a otras personas, y hacerlo de una forma sencilla y simple". Este emprendendor no ve a Tinder como una aplicación para encontrar pareja, sino como una "plataforma de descubrimiento social".

Descartar a las personas según su aspecto físico podría ser visto como algo un poco superficial, pero Mateen equiparaba el comportamiento de Tinder con el de nuestra interacción social en la vida real. "Es lo que haces en una cafetería", explicaba, indicando cómo la gente se fija en otra gente normalmente en base a su aspecto físico. Esa acción de descartar a unos u otros, o de mostrar más interés, es el mismo proceso que hacemos en la vida real, pero que ahora Tinder hace más sencillo realizar desde una aplicación móvil.

Tinder - #ItStartsHere from Tinder on Vimeo.

Ese claro funcionamiento basado en su aspecto también nos hacía preguntar si Tinder favorecía especialmente a las personas "agraciadas" físicamente. Mateen argumentaba que Tinder es para todos, y en ese sentido volvía a la comparación con lo que sucede en otros lugares en los que conocemos gente y en los que normalmente el aspecto físico es lo primero en lo que nos fijamos.

Por supuesto, comentaba el co-fundador del servicio, la privacidad es fundamental. Uno de los principios fundamentales es el de no herir la sensibilidad de las personas. Cuando descartamos a alguien, éste no se entera, y lo que sí se favorece es que si alguien nos parece interesante, y ese alguien también nos encuentra interesantes a nosotros, se genere ese primer contacto que da pie a que podamos conocer a la otra persona.

El resto depende de nosotros

Como suele suceder en la vida real, una vez entablamos ese primer contacto con una persona que nos parece interesante, que luego esa persona sea realmente afín a nosotros depende de esa segunda fase en la que entablamos conversación con ella. Tinder se limita a proporcionar una forma --"eficiente", insistía Mateen-- con la cual hacer ese primer contacto.

Tinder

Que, como afirmaba este responsable del servicio, no estaba orientada necesariamente a tener una relación amorosa con la otra parte. De hecho, nos confesaba, toda la plantilla de Tinder --algo más de 30 personas en sus oficinas-- hace uso de la aplicación, y muchos de ellos ya tienen pareja. "Lo usan para conocer a otra gente, no necesariamente para entablar una relación de pareja. Lo principal es conectar a la gente", explicaba Mateen.

Tinder, de hecho, proporciona algo más de información sobre los usuarios gracias a la información que estos publican en Facebook. Los perfiles dejan entrever los intereses y aficiones de dichos usuarios, e incluso si esa persona tiene contactos mutuos con nosotros en Facebook, lo que añade información que precisamente puede mejorar esa experiencia de encontrar nuevas amistades (o pareja).

En ese apartado Tinder también se beneficia del hecho de que los usuarios de Tinder son usuarios de Facebook, y por tanto falsear fotos o identidades --aunque posible-- es difícil para quienes lo utilizan repetidamente. Facebook, comentaba Mateen, añade "confianza" en toda la plataforma, ya que la red social ya realiza una sólida función de autenticar los datos de los usuarios.

Las cifras de Tinder

La aplicación, que lleva ya más de un año y medio en el mercado, ha cosechado un éxito singular en diversos países como Estados Unidos o el Reino Unido, pero también ha comenzado a triunfar en España, donde el ritmo de crecimiento es, nos comentaba Mateen, de entre un 1% y un 2% al día.

Tinder

Sus responsables nos confirmaron que actualmente se registran más de 800 millones de calificaciones de perfiles al día (lo que ellos llaman swipes, tanto para descartar a una persona como para marcarla como interesante). La cantidad de coincidencias (matches) que marcan que tanto tú como la persona con la que contactas estáis interesados el uno en el otro es también significativa: 10 millones de ellas se producen a diario.

La edad media de los usuarios de Tinder está claramente definida entre los 18 y los 24 años (con el 52% de cuota de usuarios) y entre los 25 y 34 años (el 32%). A partir de ahí hay algo de interés entre los más jóvenes (7% para los comprendidos entre los 13 y 17 años) y los que rondan los 40 años (6,5% para los que están entre los 35 y los 44 años).

Aunque de momento Tinder está centrado totalmente en su funcionamiento conjunto con Facebook, preguntamos a sus responsables si estaban considerando integraciones con otras redes sociales como Google+ o Twitter, pero en este punto Mateen indicó que de momento no pueden desvelar nuevos datos al respecto.

En Genbeta | Tinder, encuentra gente que te despierte interés

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