Competir con Starlink pasa por abaratar satélites drásticamente. Europa acaba de elegir su camino para lograrlo

La ESA pone los cimientos para el futuro "aeropuerto espacial" europeo con naves reutilizables

Avio firma contrato con ESA para desarrollar naves reutilizables
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plokiko

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Starlink, la constelación de satélites de SpaceX, ha cambiado las reglas del juego en telecomunicaciones, internet por satélite y conectividad global. Para lanzar miles de satélites en órbita baja LEO de forma rápida, frecuente y con costes relativamente bajos, Starlink no solo necesita cohetes potentes, sino un sistema de lanzamiento eficiente y reutilizable

Europa, que también tiene ambiciones de desplegar constelaciones propias anti Starlink, se enfrentaba a una carencia crítica: la reutilización no solo de la primera etapa de los cohetes, sino también de la segunda etapa (etapa superior).

Recientemente, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la empresa italiana Avio han firmado un contrato de 40 millones de euros para desarrollar tecnologías reutilizables para la etapa superior. Este acuerdo supone un paso estratégico hacia sistemas de lanzamiento totalmente reutilizables que pueden acercar Europa al modelo de eficiencia de Starship.

¿Qué tiene Starship que Europa aún no dominaba?

Nave reutilizable Avio

Para entender lo que está en juego, conviene repasar qué ha logrado SpaceX con Starship, qué limitaciones aún tiene y por qué Europa está reaccionando.

  • La principal característica de Starship no es solo que sea el lanzador más potente de la historia, sino que está diseñado para ser totalmente reutilizable. Es decir, primera etapa (el Super Heavy) + segunda etapa (la propia Starship) deben regresar, aterrizar o amerizar, y volverse a usar.
  • Con cohetes anteriores como Falcon 9 o Falcon Heavy, SpaceX ya demuestra la reutilización de la primera etapa, recuperándola tras el lanzamiento. Pero la segunda etapa, que lleva la carga útil a órbita y luego vuelve desde velocidad orbital, tiene retos mucho mayores: reentrada atmosférica, escudo térmico, estructuras que soporten múltiples ciclos, sistemas de aterrizaje o recuperación.
  • Hasta ahora, Starship no ha logrado recuperar una segunda etapa usable perfectamente. Ha habido intentos o amerizajes (salida intacta del reingreso), pero no una recuperación segura y operación de reutilización completa. 

Europa había avanzado bastante en cohetes potentes (por ejemplo Ariane 6, Vega-C y los impulsores sólidos P120C), en lanzadores con etapas superiores líquidas o híbridas, vuelos lanzadera, reentrada, etc., pero aún no había un demostrador público fuerte de etapa superior reutilizable operativa.

El contrato ESA-Avio: qué implica

ESA

Hoy, ESA y Avio han firmado un contrato por 40 millones de euros para 24 meses de desarrollo de tecnologías que permitan una etapa superior reutilizable. Su objetivo es demostrar en vuelo una etapa superior que pueda regresar a la Tierra de forma segura y reutilizarse en futuras misiones. No solo diseñar partes aisladas, sino un sistema integrado (etapa superior + sistemas de reentrada y recuperación).

Avio aporta su experiencia en sistemas de propulsión líquida, especialmente los basados en oxígeno líquido y metano, que son vistos como combustibles de futuro para etapas reutilizables (más limpios, eficientes, buena densidad energética). También destacan las habilidades adquiridas con el programa Space Rider, que ya es un vehículo parcialmente reutilizable de reentrada para cargas ligeras.

Aunque aún no hay todos los datos públicos, en las imágenes difundidas se aprecia algo muy parecido a una silueta de tipo Starship unida a una primera etapa sólida P120C de Avio.

La etapa superior reutilizable propuesta será más pequeña que la “Starship” actual de SpaceX: aunque similar en diámetro al P120C, tendrá unos 23 metros de longitud en el demostrador conceptual en comparación con los más de 50-60 m de la Starship de SpaceX.

Reutilizar la primera etapa ya reduce bastante los costes. Pero la segunda etapa también representa una proporción significativa del coste, especialmente en cohetes donde la etapa superior contiene motores caros, tanques, estructuras, aislamiento, etc. Recuperarla significa:

  • Ahorrar en materiales y fabricación.
  • Ahorrar en logística, transporte, ensamblado.
  • Hacer más lanzamientos al año con menos recursos.
  • Acercarse a la meta de reutilizaciones “casi como un avión comercial”: muy alta frecuencia, mantenimiento relativamente sencillo entre vuelos, plantilla preparada, infraestructuras de recuperación eficientes.

Construyendo el futuro "aeropuerto espacial" europeo

Europa está construyendo su “aeropuerto espacial” paso a paso: primero tiene la pista (buena capacidad de lanzamiento con Ariane 6, Vega-C), luego quiere obtener aviones reutilizables (primera etapa ya en camino, ahora la segunda etapa), y finalmente tener hangares y terminales efectivos (sistemas de recuperación, mantenimiento, escudos, etc.) para operar de forma frecuente y con costes competitivos. El acuerdo busca desarrollar tecnologías para lograr:

  • Demostrador real de segunda etapa reutilizable operando: vuelo, reentrada, recuperación, reutilización.
  • Escudo térmico durable y de bajo mantenimiento. Que pueda soportar múltiples reentradas sin reparaciones extensas.
  • Sistemas de aterrizaje o recuperación: ya sea aterrizando en tierra, plataformas marítimas, o amerizando de forma segura.
  • Infraestructura terrestre y logística para inspección, mantenimiento, reacondicionamiento, almacenaje de componentes reutilizables.
  • Costes y eficiencia: no basta con que sea reutilizable; hay que lograr que el coste añadido de recuperación/no destrucción no supere los beneficios.

El contrato de 40 millones con Avio es más que simbólico: es el reconocimiento de que sin reutilizar la segunda etapa, Europa está en desventaja frente a SpaceX y competidores. Si Avio logra diseñar y demostrar vuelo de una etapa superior reutilizable segura, entonces Europa podrá acercarse mucho al modelo de eficiencia que permite desplegar miles de satélites, que bajar los costes por kilogramo lanzado, y que sostener constelaciones sin depender exclusivamente de terceros.

Quizá no mañana, pero en los próximos años este desarrollo puede transformar el panorama espacial europeo, hacer que las empresas europeas compitan mejor, y que servicios satelitales, telecomunicaciones y conectividad espacial europea de bandera sean económicamente factibles.

En Xataka Móvil | Europa acelera para tener su propio Starlink cuanto antes: la fusión entre SES e Intelsat es inminente.

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