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Todo lo que sabemos del futuro Pixel 2: no parece suficiente para competir contra los mejores
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Todo lo que sabemos del futuro Pixel 2: no parece suficiente para competir contra los mejores

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Se acerca el invierno, o el otoño, que es la fecha en la que supuestamente conoceremos al futuro Pixel 2, en sus dos o tres versiones, aparentemente dos a tenor de que uno de ellos se ha quedado por el camino que va de la cadena de diseño a la cabina de prototipado. Y como es lógico, los futuros teléfonos de Google ya levantan expectación.

Pero el Google Pixel 2 se ha revelado en forma de render "oficializado" como exclusiva, concretamente el Google Pixel XL 2 o Pixel XL 2017. Y gracias a su diseño exterior, unido a lo que ya creíamos saber sobre sus entrañas, podemos hacernos una idea de lo que nos espera, y no parece que vaya a ser realmente diferenciador.

Cirugía estética, pero sólo de retoques

Pixel Xl 2017

Uno de los aspectos más criticados de los Pixel del pasado año fue su diseño, y para todos aquellos que lo hicieron llegan malas noticias desde la última filtración: el patrón principal se mantiene. Google renueva su apuesta por la trasera con dos materiales, aunque con ligeros cambios, y no se apreciará un giro radical en lo que a diseño se refiere.

Sí podemos ver que los materiales han cambiado, aparentemente, aunque la gran diferencia entre generaciones se apreciará en el frontal. Google se subirá al carro de los móviles sin marcos y llevará el panel AMOLED tan cerca del borde del teléfono que sea capaz. Observamos en este Pixel XL 2017 un diseño similar al del LG G6, con la pantalla ligeramente curvada por el cristal 2.5D.

Así que en lo relativo a diseño, no podemos esperar desde este momento un móvil rompedor. Los grandes fabricantes suelen variar el diseño de forma bianual, o trienal, así que esta segunda generación de los Pixel es congruente con el resto del mercado. Aunque lo que realmente importa es el interior, la gran diferencia entre los Nexus y el resto. Y ahora, entre los Pixel y el resto.

Especificaciones ya vistas

Made By Google

Google cuenta en su haber con una de las principales ventajas de Apple, el hecho de controlar al dedillo qué hace y qué no puede hacer su sistema operativo. Por el momento no diseña su hardware aunque pronto podría empezar a hacerlo, en cuanto tenga en funcionamiento su largamente comentado procesador. Los Pixel son, por tanto, los terminales en los que el sistema y el hardware se unen más íntimamente, y es una ventaja para los de Mountain View.

De ahí que aunque las especificaciones que se han filtrado hasta el momento no sean impresionantes, sí son más que suficientes para que el Pixel pueda coronarse como el terminal más fluido de 2017, pese a llegar de los últimos y pese a no contar con la presumible potencia del resto de su competencia.

Los Nexus ya mostraron de qué era capaz Android sin lastres, los nuevos Pixel con Android 8.0 deben llevar esto a otro nivel

Por ahora sabemos que el cerebro será el Snapdragon 835 de Qualcomm, fabricado por Samsung y presente en la mayoría de líderes de catálogo de esta generación. Sabemos que llegará con 4GB de RAM y creemos saber que su almacenamiento interno no será precisamente escaso. Pese a todo, tendremos a nuestro servicio tanto Drive como Photos para complementar lo que sea necesario.

Pero el factor diferencial de verdad será Android O. Los nuevos teléfonos de Google estrenarán Android Oreo o como finalmente se llame la versión 8.0 del sistema operativo líder del mercado en estos momentos, y ahí es donde se apreciará de qué es capaz Android cuando se le libra de lastres como capas y personalizaciones que hace tiempo que no necesita, y que incluso echa de más en muchas ocasiones.

Un único ojo trasero, con lentillas de la casa

Samsung Dual Pixel

Sobre todo porque el último render filtrado muestra una única cámara trasera en el Google Pixel XL 2017. Puede que Google aún no considere necesario subirse al tren de las cámaras duales o que se deba a cualquier otro motivo, pero todo apunta que habrá que esperar una generación más para ver dos lentes en la espalda de un Google Pixel.

Aunque Google ya demostró en el pasado I/O de qué es capaz con su software de cámara y con Photos. Mostró su software tratando imágenes nocturnas, mostró cómo eliminaba objetos de las fotografías con una facilidad pasmosa y continuó defendiendo que sus cámaras no necesitan estabilización óptica. Todo ello podríamos verlo en el Google Pixel 2017 y en su hermano mayor, el XL 2017.

Nada en el interior de los Pixel parece impresionante, ni tampoco en el exterior. ¿Confiarlo todo a Android 8.0?

La pregunta es si todo esto será suficiente para lograr batir a los grandes fabricantes de teléfonos móviles. A un Samsung cuyo S8 funciona peor que el S7 pero aún así es un peso pesado a batir, a un Apple cuyo iPhone 8 promete ser absolutamente revolucionario. O a Sony, a HTC, a Huawei, a LG y al resto. En principio, nada destaca en el hardware y parece confiarse en el interior.

Si la unión entre Android O y los Pixel llega a buen nivel, los teléfonos pueden suponer un gran puñetazo en la mesa de un Google que quiere ser fabricante y que ya da los primeros pasos para conseguirlo. Eso sí, su gran punto negro en estos momentos es la distribución, algo que debe corregir si quiere subir de los aparentemente dos millones de teléfonos que vendió la primera generación. No puedes vender más si tus potenciales compradores no tienen el teléfono a mano.

Vía | Android Police

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