Compartir
Publicidad
Fabricantes de cerebros, Intel: entre el NO a Apple, los fallidos Atom y un futuro en el 5G
Procesadores

Fabricantes de cerebros, Intel: entre el NO a Apple, los fallidos Atom y un futuro en el 5G

Publicidad
Publicidad

Llegamos al último en nuestra serie de Fabricantes de Cerebros, y lo hacemos con el menos integrado en el mundo móvil de la actualidad, pero con el más antiguo fabricante de procesadores de todos los que sobreviven. Hablamos de Intel, la compañía norteamericana que durante mucho tiempo fue líder del sector global hasta ser superada por Samsung, y que otra vez retoma los intentos de transportar su arquitectura al terreno de los smartphones.

Una compañía cuyo dominio en el mundo del PC ha sido pocas veces puesto en duda, pues AMD ha formado siempre parte del grupo perseguidor, y que sin embargo no ha logrado encontrar su hueco en un mercado eminentemente dominado por arquitecturas ARM como es el de los teléfonos móviles. Veamos cuándo nació y qué es lo que ha puesto de su parte para asaltar el parque de los móviles.

Moore, Noyce y el año 68

Gordon Moore y Robert Noyce Gordon Moore y Robert Noyce

Cuando aún no había dado el paso de tratar de fundar su propia empresa, Gordon E. Moore enunciaría una de las leyes sobre tecnología más famosas de todos los tiempos. La ley de Moore, en honor a su creador, que afirmaba que el número de transistores de un microprocesador se duplicaba cada año, con cada nueva generación. Una ley que sería reformulada más adelante y que acabaría fijando el proceso de duplicación de forma bienal.

Esto ocurrió en el año 1965, y sería en 1968 cuando Moore se asoció con Robert Noyce para crear Intel. Una empresa que originalmente trataría de llamarse Moore Noyce pero que finalmente adoptó el nombre de Intel por las siglas de "Integrated Electronic". Intel nació con la firme intención de desarrollar y construir sus propios procesadores, y a ello se dedicaron desde su fundación.

El 286 supuso la llegada del primer cerebro producido en masa para ordenadores 'clónicos', y la llegada de la memoria virtual al PC

El primer procesador de Intel nacería tres años más tarde, en 1971, y se llamaría Intel 4004. Un chip integrado para realizar todas las tareas de una calculadora, que hasta entonces funcionaban con varios circuitos conectados pero independientes. El Intel 4004 se convertiría en el Intel 8008 en su segunda generación, ya un año más tarde, en 1972.

En 1978 y 1979 aparecerían los Intel 8086 e Intel 8088, ya integrados en el mundo del ordenador personal potenciado y protagonizado por IBM, pero el primer procesador realmente emblemático de la compañía norteamericana no llegaría hasta el año 1982. El Intel 80286, conocido formalmente como "286". La llegada de la memoria virtual y el primer chip producido en masa para los 'crónicos' que acabaron inundando el mercado.

Tras el 286 llegaron el 386, el 486, el 486 con coprocesador matemático y, finalmente, el Pentium, otra de las gamas emblemáticas de la compañía. Este Pentium, nacido en 1993, inauguraría la familia líder de Intel hasta la llegada de los modelos Core, que actualmente componen su catálogo. Los Core i3, i5, i7 y hasta i9. Un largo recorrido en el mundo del PC, pero apenas sensible en el terreno móvil.

El mayor error de la historia de Intel

Intel Moblin

Intel no sólo ha desarrollado procesadores con arquitectura x86 durante sus años de vida. Los norteamericanos disponían de una división específica para el desarrollo de procesadores con arquitectura ARM, la conocida como XScale. Una división que no llegó a dar frutos y que fue vendida en el año 2006, justo el año antes de darse cuenta de su mayor error.

Para Intel, los procesadores basados en arquitectura ARM no tenían futuro, y aunque Apple les ofreció construir la plataforma sobre la que correría su futuro primer iPhone, Intel decidió que el esfuerzo no merecía la pena. Apple exigía a Intel un precio de venta por debajo del coste de los americanos, y éstos decidieron que no merecía la pena invertir dinero ni esfuerzo en lograr lo que se les exigía. Nadie lo sabía en aquel momento, claro está, pero el iPhone fue el teléfono que lo cambió todo en el móvil e Intel se había quedado fuera por voluntad propia.

Tras vender XScale, Intel volvió a la carga en el móvil con los Atom, y también acabaron en el olvido

Los norteamericanos volverían a intentarlo más adelante en el sector móvil, aunque sin abandonar su propia filosofía. Lo harían con los chips Intel Atom, diseñados para smartphones pero que resultaron inocuos para un mercado sumergido en ARM. Windows Mobile, la versión previa a Windows 10 para móviles que finalmente sería la última de su serie, fue su principal valedor, allá por el año 2011, pero de nada sirvió. Corría el año 2014 cuando se contabilizaron las pérdidas de Intel por las subvenciones a las fabricantes para que montasen Atom en móviles y tabletas. 7.000 millones de dólares.

Con todo, Intel nunca ha estado alejada del mundo móvil, pues la compañía fabrica otro tipo de semiconductores, no sólo procesadores. Los módems 4G del fabricante se encuentran, por ejemplo, a bordo de varios modelos de iPhone, y los modelos 5G ya vienen de camino al mercado, aunque puede que lleguen demasiado tarde.

Por ahora, su siguiente apuesta parece ser la de los procesadores Ice Lake. Anunciados a principio de este 2019, los Ice Lake llegarán construidos en 10 nanómetros, apoyados por una inteligencia artificial y con gráficos Gen11, además de un chip DL Boost para procesaras imágenes a alta velocidad, en un claro envite al creciente sector de los 'móviles gaming'. Veremos qué son capaces de hacer cuando lleguen al mercado, presumiblemente también en 2019, y qué acogida tienen.

Más fabricantes de cerebros

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio