Alejarse de Google: por qué fue tan fácil en Android durante tanto tiempo y por qué ahora se está volviendo casi imposible

  • Salir de Google en Android pasó de ser fácil y recomendable a casi imposible

  • De la época dorada de CyanogenMod a GrapheneOS o /e/OS: las alternativas sobreviven limitadas a pocos móviles y con fricciones crecientes

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Iván Linares

Editor Senior

Llevo en Android desde el inicio del sistema, con el primer móvil que llegó a España. Aquel HTC Magic no era lo más potente del momento, aunque se bastaba para abrirme los ojos ante lo que ofrecía el sistema: libertad y versatilidad. En aquellos primeros tiempos fue cuando se forjó la leyenda: salirse de Google no solo era fácil, también recomendable. Ahora todo ha cambiado.

Google supo cómo hacer que Android fuese su caballo de Troya particular. Gracias a que es un sistema con base abierta, y a que adaptarlo supone un enorme ahorro para los fabricantes, Android se coló en los bolsillos de miles de millones de personas. Con el móvil llegaron Maps, Gmail, Android Market Google Play Store, Drive… Son servicios que no solo se nos han hecho imprescindibles, también le reportaron a Google un beneficio gigantesco. Esta es una de las razones por las que salirse de la empresa se ha complicado tanto.

Si querías un Android decente necesitabas salir de Google

GrapheneOS en un Pixel GrapheneOS en un Pixel. Imagen de Ricardo Aguilar

Eran los buenos tiempos de las ROMs cocinadas, cuando pasaba más tiempo experimentando con flasheos que con el uso propio de cada firmware. Solía tocar el kernel, ajustar el governor, probaba una ROM tras otra y no siempre cargaba las Google Apps. Como instalación aparte llegaron después, cuando Google mostró la patita para dejar claro que sus apps y servicios no se tocaban. A partir de ese golpe a Cyanogenmod en 2009, las Google Apps tuvieron que instalarse aparte.

CyanogenMod fue una de las ROMs más populares. Flashearla solía garantizar un Android limpio, fluido, sin rastro de Google más allá de lo que la empresa libera bajo código libre en Android AOSP. Con el paso de los años, Cyano perdió fuelle, la empresa que lo respaldaba echó el cierre en 2016 y la comunidad lo rebautizó como LineageOS. Hoy en día apenas se instalan ROMs.

En la década de los 2010 tenías muy buen software sin la necesidad de Google. Hoy también, y no solo por LineageOS: actualmente hay otras alternativas, como GrapheneOS, /e/OS o CalyxOS. Son distribuciones estables y mantenidas, aunque limitadas a un puñado de modelos compatibles. El inconveniente es que se encuentran con dos problemas mayoritarios:

  • El conocimiento de la “scene” Android ya no es masivo. Cuando empezamos, el sistema de Google estaba muy orientado a los frikis de la tecnología. Ahora, toda esa base tecnológica se ha vuelto invisible para el usuario: los móviles se utilizan como objeto común, no como herramienta especializada.
  • Google, y los fabricantes, casi han erradicado la experimentación. Los APKs arrinconados, el bootloader abierto ha pasado a un segundo plano y la mayoría de marcas opta por cerrarlo. Android está cada vez más cerrado. Y esto hace que salirse de Google sea muy difícil.

Esto arroja una clara conclusión: si antes tenías un Android mejor fuera de Google que dentro, ahora ocurre todo lo contrario. Android ha crecido para que el sistema, y Google, formen un binomio casi indivisible. Puedes salir, sí, pero solo con algunos modelos de móvil y con la dificultad de perder una notable experiencia por el camino. Solo hay que preguntárselo a Huawei, por ejemplo: su mejor baza en Occidente ha sido allanar el terreno a la instalación de las Google Apps.

La comodidad tiene un precio

Google Pixel 10a con Android 16 Google Pixel 10a con Android 16

Google construyó un Android tan cómodo que salirse dejó de ser una necesidad para convertirse en una excentricidad. Y ese es principalmente el precio: quien se queda paga con sus datos, quien se va paga con dinero y fricción. Móviles compatibles contados con los dedos, apps bancarias que se niegan a arrancar, esperas de 24 horas para instalar un APK que antes descargabas en segundos… Es un futuro que no pinta sencillo para los “outsiders” de Google.

Las ROMs no murieron solo porque Google cerrase puertas: murieron porque el Android oficial se volvió demasiado bueno. Aquel HTC Magic primigenio me enseñó que la libertad era parte del sistema, justo lo que Android ha sacrificado en su camino hasta el presente. La comodidad nunca sale gratis.

Imagen de portada | Iván Linares

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