El espacio está siendo esa nueva frontera a la que están aspirando las multinacionales de tecnología. Si SpaceX abrió el camino a que Starlink se convirtiera en una red global de telecomunicaciones, proyectos como Kuiper o IRIS² aspiran a hacerle la competencia en occidente. Y China no se queda atrás, ya que tiene su propia constelación de Internet satelital en órbita LEO: nada menos que tres empresas embarcadas en ese plan. Y no todo son satélites para Internet, que también están los centros de datos en órbita.
Computación en el espacio. Mantener centros de datos en la Tierra supone un esfuerzo energético enorme, ya que no solo hay que alimentar las plantas, también refrigerarlas. El espacio plantea sobre el papel un modo más eficiente de gestionar esta computación: los satélites pueden obtener energía ilimitada del sol e irradiar el calor resultante de las operaciones directamente al vacío del espacio.
Invitación de Dreame para el AWE 2026
Los hipotéticos centros de datos en el espacio son satélites de pequeño tamaño interconectados mediante enlaces láser de telecomunicaciones. Para que el volumen de procesado sea viable económicamente la constelación debe tener muchos satélites. Muchísimos: Starlink plantea el lanzamiento de un millón. Ahora ha venido Dreame a doblarle la cifra.
Dreame apuesta por el doble. La empresa china es conocida por sus aspiradores, pero estos son solo la punta del iceberg: Dreame dispone de un ecosistema amplísimo de productos para el hogar, sí, pero no se limita a este ámbito. La muestra de esta ambición es su firme apuesta por los procesadores y la computación.
Dreame hizo varios anuncios en el marco del AWE 2026, la feria de dispositivos y electrónica celebrada el pasado fin de semana en Shanghái. La empresa tiene la intención de evolucionar sus procesadores y ya ha puesto en producción uno para robots. Además, tiene previsto revolucionar el entrenamiento de modelos IA con una red de computación en el espacio que abarcaría dos millones de satélites de datos. La red, denominada Yaotai, contará con cajas de computación que ya han pasado la prueba de adaptabilidad al espacio. Solo falta la prueba de campo.
Proyectos que están aún en fases muy iniciales. Dreame plantea doblar la medida de la industria en términos de computación en el espacio, que es el millón de satélites que SpaceX pidió a la FCC para Starlink. Ambos proyectos se encuentran en sus fases iniciales y a falta de aprobación para su escalado a nivel comercial. De contar con las aprobaciones gubernamentales, el espacio podría quedar aún más colapsado de lo que ya está, sobre todo porque habrá decenas de empresas queriendo seguir los pasos de las pioneras.
Sorprende que una compañía que se ha dado a conocer con los aspiradores robóticos esté a un paso de dar el salto al espacio, pero Dreame es cualquier cosa menos una empresa china convencional: su CEO, Yu Hao, aseguró que su empresa tendría el primer ecosistema de la historia valorado en cien billones de dólares. La ambición espacial encaja perfectamente en el plan del CEO.
Imagen de portada | Montaje con logo de Dreame e imagen generada con ChatGPT
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