Telefónica, Vodafone, Orange y MásMóvil se la juegan en Bruselas: qué son los remedies y cómo afectarán al futuro de las fusiones
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Telefónica, Vodafone, Orange y MásMóvil se la juegan en Bruselas: qué son los remedies y cómo afectarán al futuro de las fusiones

Europa lleva aplicando durante décadas una estricta política de competencia en relación con las teleco que ha fomentado la existencia de al menos cuatro operadores con red en cada país. Medidas con las que se intentaron evitar oligopolios, y así lograr una mayor competencia que redundara en un mejor servicio y mejores precios para los usuarios.

En la otra cara de la moneda, los ingresos de las grandes telecos no han parado de reducirse en la última década por la fuerte competencia, así que los operadores llevan tiempo reclamando a la Comisión Europea un modelo más parecido al mercado en China y EEUU, donde existen tres grandes operadores con mayor capacidad de inversión, que resulta muy necesaria para el despliegue de 5G y fibra en el que se encuentran inmersas.

Básicamente, el argumento de las teleco europeas es que, para no quedarse muy rezagadas con respecto a los despliegues efectuados por otros países, se les permita ganar escala para poder hacer frente a las inversiones necesarias y mantenerse competitivos, sobre todo desde que la pandemia demostró la importancia de las redes en la sociedad actual.

Esto es, que se reduzcan la exigencias de la CE para permitir la concentración del mercado, sobre todo en mercados con mayor competencia como España, Francia, Italia, Suecia o Dinamarca. Hasta ahora, los intentos de fusión entre operadores han acabado siendo vetados, o condicionados por unos exigentes remedies.

Remedies, los condicionantes que posibilitan una fusión

Para poder llevar a cabo una fusión entre operadores con red, la Comisión Europea se encarga de revisar el proceso imponiendo remedies, cuando es necesario, que garanticen la competencia. Estos remedies, normalmente se han basado en la venta obligatoria (y a precio mínimo) de parte de la infraestructura, incluido el espectro móvil, para que otro operador explote la red móvil y de fibra duplicada.

Es lo que ocurrió cuando Orange compró Jazztel, que su red de fibra duplicada fue adquirida por Yoigo y le sirvió de empujón para hacerse cada vez más agresivo con los precios y poder crecer más rápido. Y es lo que las grandes teleco intentan que no vuelva a pasar.

En lugar de verse obligadas a desprenderse de sus activos a los operadores fusionados (y con el paso de los años, que vuelva a repetirse una situación similar), los operadores (y la CNMC) han pedido se les impongan las mínimas ventas de activos posibles, y que los remedies se centren en mayores obligaciones para compartir red como vía para mantener el mercado regulado sin perjudicar la inversión.

La idea que se pretende trasladar es que, gracias a las obligaciones para compartir red, se ha posibilitado la existencia de operadores tan dinamizadores del mercado como Digi, entre otros también destacados por el despliegue de fibra en zonas rurales, tales como Adamo o Avatel.

Fusionar o fragmentar el mercado

Futuro De Vodafone Espana 1

Orange y MásMóvil anunciaron un acuerdo para fusionar sus negocios en España el pasado mes de marzo de 2022, pero ese fue sólo el primer trámite, y de llevarse a cabo, eso no será posible hasta que desde Bruselas se dictaminen los remedies en el segundo semestre de 2023, y los operadores valoren su conveniencia.

Entre los antecedentes más notorios de fusiones de operadores europeos, sonado fue el veto de la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, a la fusión entre Telefónica y Hutchison en 2016, que acabó en manos de los tribunales europeos al reclamar que no había quedado suficientemente demostrado conforme a Derecho los efectos perjudiciales para la competencia. La resolución final llegará a comienzos de 2023, pero esta misma semana, la Abogada General de la UE, Juliane Kokott, ha dado su dictamen no vinculante, aunque suele ser tenido en cuenta.

Kokott no ha hecho ninguna declaración sobre si era conveniente o no el proceso de fusión, ya que su función se limita a determinar si se han cumplido las leyes de competencia, y si el análisis de pruebas de la Comisión Europea contiene algún tipo de error. En este sentido, la Abogada ha reforzado a la CE señalando que tiene cierta discrecionalidad para decidir si una operación puede perjudicar a la competencia por lo que ha anulado la sentencia del TUE, y tendrá que volver a juzgar el caso.

No obstante, años después, en 2021, Reino Unido dio luz verde a la fusión entre Telefónica (O2) y Virgin Media, lo que volvió a esperanzar a las telecos de un cambio de rumbo en la UE, por lo que todas las miradas ahora apuntan a la fusión entre Orange y MásMóvil, que podría crear precedentes para una futura oleada de fusiones europeas.

Quizás, el caso de España es algo más complicado, porque la fusión entre Orange y MásMóvil creará un segundo gran competidor junto a Telefónica, y Vodafone se encontrará a mayor distancia y con menor capacidad competitiva si la regulación no lo impide.

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