En defensa de los móviles reacondicionados: cómo y cuándo pueden ser mejor opción que uno nuevo
Móvil y sociedad

En defensa de los móviles reacondicionados: cómo y cuándo pueden ser mejor opción que uno nuevo

Es escuchar hablar de productos reacondicionados y venirme a la cabeza la palabra: ahorro. No tengo estudios que demuestren que este sea el factor determinante de compra de este tipo de dispositivos, pero tampoco tengo dudas. De hecho, mi experiencia con los móviles reacondicionados viene marcada por ello, pero hay más razones.

Mis andanzas personales estos años comprando móviles nuevos y reacondicionados, además de experiencias de personas muy cercanas, me han hecho ver que este es un mercado cada vez más importante y a tener en cuenta. Es tal el punto que creo que mis futuros móviles serán todos reacondicionados, conocidos también como refurbished.

No son lo mismo que los móviles de segunda mano

Movil Usado

Decir que un móvil reacondicionado es nuevo sería poco más que mentir. Sin embargo, no se aleja en exceso de ello y sí de los clásicos móviles de segunda mano que se pueden comprar en algunas tiendas especializadas o aplicaciones tipo como Wallapop o Vibbo. Son móviles ya usados, pero con una puesta a punto.

No me malinterpretes, hay móviles de segunda mano en estupendas condiciones. Yo mismo he puesto a la venta alguno que estaba en plenas facultades. Sin embargo, no siempre es la tónica y, en mayor o menor medida, tienen algún signo de uso interno o externo: deterioro de la batería, rasguños en la pantalla o en el chasis, cables o cargadores no originales o ya muy desgastados...

En la mayoría de casos, no diferenciarás un móvil nuevo de uno reacondicionado porque estos últimos pasan por una puesta a punto que verifica que son plenamente funcionales y sin muestras de desgaste.

Los móviles reacondicionados, como su nombre indica, han sido puestos a punto para paliar los defectos del paso del tiempo. Se venden siempre a través de empresas que, con mayor o menor especialización, se diferencian de un vendedor particular. A raíz de esto, pueden tener diferentes condiciones, pero suelen tener como punto de partida el ofrecer móviles plenamente funcionales y sin evidentes señas de uso.

Los cambios de batería, pantalla e incluso carcasa suelen ser comunes. La idea de estos es que el usuario sienta que está estrenando móvil, aunque originalmente haya tenido otro dueño. Y es que este punto sí que es común con los de segunda mano, ya que son móviles que no vienen de fábrica y han tenido otro dueño.

Aunque haber tenido un dueño anterior sea una procedencia común entre estos móviles, ahorrarse la negociación entre particulares es un punto a favor.

A veces los venden los propios fabricantes porque salieron con algún tipo de tara que han tenido que subsanar, aunque lo más habitual es que sean teléfonos vendidos o cedidos por usuarios que ya no los querían, independientemente de que sufrieran o no algún desperfecto. También es habitual que procedan de servicios técnicos, habiendo tenido una reparación compleja que no compensaba al usuario y que en las tiendas especializadas han podido solventar.

Si aparte de los materiales en buenas condiciones le sumamos el muchas veces tedioso trabajo de tener que negociar el precio con el vendedor, vemos que hay un mundo de diferencia entre un móvil viejo y otro reacondicionado. Pero hay más.

Garantía, la característica menos conocida de los reacondicionados

Garantia

Hace bien poco que tuvimos un cambio en la ley de garantía para móviles y otros dispositivos electrónicos, fijando una cobertura mínima de 3 años. Los móviles reacondicionados no se acaban de ajustar a esta normativa por no ser productos estrictamente nuevos, pero siempre ofrecen una garantía mínima que, ya te lo garantizo, aporta mucha seguridad y fiabilidad en la compra.

Por norma general suelen ofrecer al menos 12 meses, es decir, 1 año. Todo ello desde el momento en que recibes el terminal en casa. No obstante, cada tienda puede tener su propia política al respecto, por lo que es siempre aconsejable revisarlo en las condiciones.

Como en los móviles nuevos, no suele ser común que esta garantía cubra roturas, pérdidas o robos. Sin embargo, sí que nos garantizan que el producto es tal cual está descrito, que funcione correctamente y que no muestra daños irreparables. Pasan todos por un proceso de puesta a prueba, pero incluso si este procedimiento fallase, podemos estar tranquilos de que nos lo repararán.

Cada vez hay más lugares donde comprarlos

Tiendas Reacondicionados

Dado el auge de los dispositivos reacondicionados, surgen cada vez más tiendas especializadas en ello. Pero no solo de terceros va el asunto, ya que las propias marcas también ofrecen interesantes escaparates de móviles reacondicionados.

Empezando por este último punto, compañías como Apple o Samsung son de las grandes exponentes. No arriesgan tanto en tema de precios como en otras tiendas, pero acreditan su larga trayectoria en el sector y la fiabilidad de ser el propio fabricante del dispositivo.

Luego nos encontramos con tiendas mayoristas como Amazon con un escaparate cada vez mayor de móviles reacondicionados, habiendo establecido además un procedimiento de puesta a punto de los terminales que los hace de plena confianza. Idéntica situación en la que se encuentran otras como PcComponentes o MediaMarkt.

Luego hay tiendas más especializadas y conocidas en ello como Back Market, caracterizada por vender única y exclusivamente dispositivos de este tipo. Además, ofrecen diferentes tipos de reacondicionados, dependiendo siempre de su estado y con garantías de fiabilidad.

No es un secreto que las compras online están cada vez más en alza para todo tipo de productos y por ello todas estas citadas tiendas ofrecen la posibilidad de realizar las compras online. Y, pese a que esto pueda parecer negativo por eso de no poder probar el producto, garantizan devoluciones. Otro punto más en el que se parecen a los móviles nuevos.

Ideal si no siempre necesitas tener lo último de lo último

Nuevo Iphone

Atrás quedaron los años en los que cambiar de móvil de un año a otro suponía, no una revolución, pero sí recibir cambios más que notables. Pequeñas evoluciones que hoy en día son ya un requisito mínimo en la telefonía móvil, pero que antaño suponían dar un salto importante, pese al sacrificio económico que conllevaba. Hoy en día, el cambio generacional es mínimo.

No quiero pecar de "cuñado" en este asunto y menos aún cuando parte de mi profesión se enfoca a analizar dispositivos móviles, pero precisamente por ello puedo dar fe de esto que estoy contando. No quiero desmerecer el trabajo real que existe por parte de los fabricantes en mejorar el apartado de rendimiento con los nuevos chipset, optimización del software o las mejoras en cámara. Sin embargo, creo que tocamos el techo de la excelencia hace años y, salvo excepciones contadas, en rara ocasión vas a percibir de una forma clara una mejora de rendimiento o unos resultados fotográficos mucho más brillantes de un año a otro. Al menos no como para pensar que te merece la pena el salto.

La escasa evolución tecnológica empuja a que la compra de un reacondicionado de pasadas generaciones sea más interesante, tanto en el aspecto económico, como en el experiencial.

Por norma general, solemos tardar varios meses en ver móviles nuevos como reacondicionados. Y es de sentido común, ya que no se fabrican móviles reacondicionados como tal, sino que estos surgen a medida que los nuevos van necesitando repararse. Por tanto, este mercado está copado de dispositivos que, pese a no ser posible catalogarlos como antiguos, no son ya lo más puntero de las marcas.

Retomando lo que comentaba anteriormente, hace unos años sí que hubieses tenido la sensación de estar perdiendote algo al obviar lo más reciente. Sin embargo, hoy en día con un teléfono de 2021 (incluso 2020 o 2019 si me apuras), estarás teniendo una experiencia de uso muy similar y con un ahorro y garantías más que considerable. Ahora, que también comprendo el punto de querer tener siempre lo último aunque no se exprima lo suficiente y, si te lo puedes permitir, no seré yo quien trate de juzgar a nadie de forma negativa por ello.

Caso caso práctico de ahorro con Apple, Samsung y Xiaomi

Nuevo Vs Reacondicionado

Móviles reacondicionados los hay de todas las marcas. Diría que de todos los modelos y hasta todos los colores. Sin embargo, fijo mi idea en estas tres marcas por ser de las más vendidas, lo cual hace razonable pensar que son las que un mayor interés despiertan.

Pues bien, vemos primero a cuanto se venden sus últimos buques insignia de cada una de ellas, recogiendo para ello sus modelos estrella (no necesariamente los mejores o más caros) y contando con su precio actual:

  • iPhone 13: desde 909 euros
  • Samsung Galaxy S22: desde 859 euros
  • Xiaomi 12: desde 799 euros

Más allá de ofertas puntuales en alguna tienda, estos son los estándares fijos que marcan estos fabricantes. Caros, baratos, precios justos... Dejo a tu elección ese dato que, en mi opinión, puede ser muy subjetivo. Lo que sí te puedo decir es que encontrar estos móviles reacondicionados a día de hoy es complicado, ya que o tienen una muy baja disponibilidad o directamente no los tienen. La cosa cambia si miramos los modelos estrictamente anteriores:

De media, vemos una diferencia de entre 330-390 euros. Y aunque nuevamente puedo incidir en la subjetividad que puede representar el dinero para muchos, estaremos de acuerdo en que es una cantidad cuanto menos apreciable. Y más cuando estamos hablando de dispositivos con un solo año de diferencia y con unas condiciones de reacondicionados que no les alejan demasiado de un modelo nuevo.

Habrás observado que he utilizado los móviles de más alta gama de las marcas principales. No obstante, recalco que estos casos se pueden hacer homologables a cualquier otra marca o incluso dispositivos de estas mismas en categorías inferiores o superiores. El ahorro de dinero es evidente, y quizás esté yo muy desacertado y sea solo mi opinión, pero creo que es cuanto menos para pensárselo.

Tienen un punto eco-friendly muy interesante

No nos engañemos, por mucho que compañías como Apple o Samsung dejen de incluir cargadores o que nosotros compremos móviles reacondicionados no se va a solucionar la crisis medioambiental. Sin embargo, ayuda. Y ayuda mucho más que comprar un móvil nuevo.

Comprar un móvil reacondicionado no solo es una forma más de reciclaje, sino que ayuda a reducir los residuos y emitir menos carbono que se produce tanto con el proceso de fabricación de móviles nuevos, como los vertidos de las fábricas o la contaminación que genera su transporte. Y aunque sea a muy pequeña escala, podemos sentirnos satisfechos de reducir nuestra contribución a la explotación de materiales preciosos que llevan los móviles en su interior y que cada vez escasean más.

Y es que precisamente en estos tiempos en los que la escasez de semiconductores obliga a las empresas a recurrir a técnicas surrealistas, podemos incluso obtener un móvil con más facilidad, ya que la demanda de móviles nuevos es muchas veces mayor que la oferta. Aunque precisamente esto, podría ser uno de los puntos negativos.

Puntos en contra que, igualmente, son compensados con los positivos

Moviles

Llegando ya a las conclusiones, sería de necios no reconocer las evidentes barreras que existen en la compra de reacondicionados. No son graves o al menos no lo suficiente como para descartar la compra (en mi opinión). La primera de ellas es justo lo contrario a lo que venía comentado antes: la baja oferta que existe en algunos dispositivos.

Ya sea por una alta demanda o por una escasez real de dispositivos, podríamos no encontrar el móvil que queremos fácilmente. Y a este respecto no nos referimos solo al modelo, sino también al color o la capacidad de almacenamiento. En un móvil nuevo esto es plenamente configurable, pero con reacondicionados estamos a merced de la disponibilidad que vaya teniendo la tienda, siendo a veces una auténtica lotería.

Es posible que no encuentres el dispositivo que buscas, al igual que en según que estado se encuentre puede ser más caro que un móvil de segunda mano.

Nuevamente comparando con los de segunda mano, son más caros. Al menos como norma general. El ahorro con respecto a los nuevos ya vimos que es considerable, pero no es tampoco la opción más económica que existe para hacerse con un móvil. En cualquier caso, hay que decir que los precios también los determina el estado del teléfono que se compre, ya que dependiendo de si se han reutilizado componentes o no, podría disminuir.

El asunto de la garantía también puede ser un elemento chocante. Tiene más ventajas que un móvil de segunda mano como veíamos al inicio, pero es evidente que supone un tiempo menor de cobertura mínima.

Otros aspectos a destacar en este apartado es el embalaje. Ojo, suelen venir muy bien precintados, de forma segura y demás, pero podría no ser el original. No es que sea una pega muy relevante y puede ser incluso un detalle sin importancia, pero si eres de los que aprecia conservar la caja original del producto, los reacondicionados no siempre satisfacen esto.

Pese a sus puntos negativos, creo firmemente en que los móviles reacondicionados podrían ser una opción para la inmensa mayoría.

Así que, vistas mis pruebas, aquí van mis conclusiones. Y es que si eres de los reacios a pagar por el móvil más reciente y puntero, ya sea por circunstancias económicas o simple percepción, esta es una de las opciones más recomendadas. El ahorro es lo principal, pero le acompañan otros alicientes como los aquí expuestos que hacen todavía más interesante la compra.

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