La privacidad de WhatsApp vuelve a estar en el centro de la polémica. Según una información recogida por medios como NDTV y Financial Express, se ha presentado una demanda colectiva en EEUU contra Meta y las firma consultora Accenture. El texto legal acusa a estas empresas de interceptar, leer y compartir de forma encubierta los mensajes privados de los usuarios con terceros, algo que ya generó dudas hace apenas unas semanas y que contradice abiertamente la política de privacidad de la app de Meta y su cifrado de extremo a extremo.
Como era de esperar, la principal competencia no ha tardado en reaccionar. Elon Musk, propietario de X, publicó un mensaje tan contundente como sencillo: "No puedes confiar en WhatsApp". Y no ha sido el único: tampoco se ha podido morder la lengua Pavel Durov, dueño de Telegram. En otra dura publicación, calificó el sistema de seguridad de su competidor como "el mayor fraude al consumidor en la historia". ¿Qué hay de verdad en estos oportunistas ataques? Veamos todo.
Las acusaciones: acceso a mensajes sin consentimiento
El núcleo de la controversia, tal y como detalla el informe original basado en «Top Class Actions» (un portal especializado que trata de cubrir y rastrear demandas colectivas), es la presunta violación de la intimidad de los usuarios. Los demandantes argumentan que, a pesar de que los usuarios pensaban que sus conversaciones eran privadas, la plataforma en realidad interceptó, leyó, almacenó, y vio mensajes privados.
La parte más delicada de la querella se apoya en el testimonio de informantes internos. Según esta, las fuentes han confesado a investigadores federales que tanto los empleados de Meta como los contratistas de terceros de Accenture tenían "un amplio acceso al contenido de mensajes de WhatsApp que supuestamente estaban cifrados y eran inaccesibles".
¿Qué quieren los demandantes? Buscan representar a los usuarios afectados que enviaron o recibieron mensajes entre el 5 de abril de 2016 y la actualidad. Su objetivo es obtener medidas cautelares, así como daños y perjuicios compensatorios por haber permitido a los empleados acceder al contenido sin consentimiento explícito.
La postura oficial de WhatsApp
Este proceso choca frontalmente con la promesa de seguridad que sostiene el servicio de mensajería de Meta. Oficialmente, WhatsApp ha basado su reputación en comercializar la plataforma como un servicio seguro, blindado por un cifrado de extremo a extremo con el que los usuarios pueden comunicarse de forma privada.
De hecho, la propia demanda señala que el marketing oficial de WhatsApp ha reforzado esta expectativa de privacidad absoluta frente al consumidor. "Ni siquiera WhatsApp" puede ver ni acceder a tus mensajes, más de una vez lo hemos escuchado.
Ante el ataque directo del dueño de X, la app de mensajería ha decidido no mantenerse al margen y ha respondido directamente al tuit de Elon Musk para zanjar la polémica y defender su tecnología.
"Las afirmaciones de esta demanda son categóricamente falsas y absurdas. WhatsApp ha estado cifrado de extremo a extremo utilizando el protocolo de Signal durante una década, por lo que nadie más que el remitente y el destinatario puede leer tus mensajes"
Con esta declaración, WhatsApp se reafirma en que su seguridad impide cualquier tipo de espionaje o acceso por parte de terceros, desmintiendo las acusaciones de la demanda. Un caso que, a la espera de ver cómo prospera en los tribunales, ha reavivado —una vez más— la guerra por la privacidad entre los gigantes de la comunicación en el smartphone.
Imagen destacada | Composición con imágenes de Xataka Móvil y TED en Flickr
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