Cuanto más lejos esté el móvil de la cama al dormir mucho mejor. La ciencia tiene claro por qué

  • Dormir con el móvil cerca no provoca daños cerebrales ni trastornos severos del sueño, el problema es cómo lo usamos antes de dormir​

  • Tener el móvil en la mesita de noche hace más difícil resistir la tentación de mirarlo y eso empeora la calidad del descanso

Dormitorio Cama Dormir Movil Portada
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
ivan-linares

Iván Linares

Editor Senior

¿Puede el móvil alterar el sueño si lo pones en la mesita de noche? Existen diversos estudios que descubren posibles alteraciones del descanso, pero no daños cerebrales. Por contra eso es lo que asegura un tiktoker que se ha vuelto viral con un vídeo cargado de alarma y medias verdades.

La radiación del móvil no altera la actividad cerebral. Tener el teléfono cerca del santuario de descanso no es buena idea. Esto es un hecho. Pero no porque en sí sea dañino para la persona, sino porque tener el móvil en la mesita de noche hace que la tentación de usarlo sea demasiado grande. Ahí se desencadenan los problemas.

Diego Suárez Retro es un autodenominado experto en longevidad que hace uso de medias verdades y supuestos científicos para elaborar contenido para sus redes sociales. En uno de sus últimos vídeos carga contra quienes duermen con el móvil alertando de un posible daño cerebral por las señales inalámbricas. Está más que demostrado que eso es falso.

Dormir Mirando Móvil

La radiación del móvil no provoca daños. Los estudios científicos a largo plazo han demostrado que la radiación electromagnética que emite el móvil no tiene efectos adversos en el cerebro del usuario. De hecho, sufriríamos más daño por la radiación propia del ambiente que por la del móvil, que no es ionizante.

Asegurar que «Más del 25% de las personas expuestas a señales inalámbricas por la noche desarrollan trastornos severos del sueño», tal y como destaca Diego Suárez, carece de validez científica. Sí que existe cierta correlación entre móvil e higiene del sueño, pero no por ello implica causalidad. Y, desde luego, no tienen nada que ver con las señales inalámbricas.

Usar el móvil antes de dormir no es bueno. En eso estamos todos de acuerdo, tanto los científicos como quienes conocemos el uso del móvil. Lo que necesita el cerebro cuando conciliamos el sueño es descanso. Y habernos alterado con las notificaciones de WhatsApp, o con el adictivo doomscrolling, no ayuda a dormirnos.

Aparte de la dopamina que se genera por la expectación de notificaciones, y que nos altera en lugar de relajarnos, la luz de las pantallas suprime la melatonina, que es la hormona que regula el estado fisiológico que nos lleva al sueño. En esta media verdad se apoya Diego Suárez para crear alarma en su vídeo. Un argumento que es fácil de contrarrestar: basta con no usar el móvil y apoyarlo boca abajo en la mesita.

Cuanto más lejos, mejor. Ni provoca daños cerebrales ni alteraciones directas del sueño: el verdadero problema somos nosotros. Usar el teléfono en un entorno dirigido al descanso es una mala idea; lo mejor es dejarlo fuera del dormitorio y utilizar un despertador de toda la vida. Aquí Diego tiene razón. El resto no es más que una tergiversación de la realidad solo para provocar miedo.

Imagen de portada | Iván Linares y editada con Gemini

En Xataka Móvil | Configura tu router para que el WiFi se apague por las noches o cuando estés fuera de casa

Inicio