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De SIM a microSIM con un cuchillo de carnicero y unas tijeras

De SIM a microSIM con un cuchillo de carnicero y unas tijeras
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No, no estamos proponiendo el típico juego de buscar las diferencias entre las dos fotografías que os mostramos, dado que sobradamente sabéis de lo que se trata. Una tarjeta SIM convertida en una microSIM de una forma un tanto rústica, aunque no poco efectiva, en vista de lo que sucederá en un futuro con la posible implantación de esta nueva generación de chips.

Aunque los motivos son diferentes, la tan cacareada aparición del iPad 3G de Apple en los Estados Unidos y tan de lejos nos toca, no hay que dejar una serie de reflexiones. Si Apple ha conseguido en un plazo breve de tiempo, cerca de cuatro años, en poner patas arriba el panorama de los smartphone, ¿qué pasará ahora con la introducción por parte de AT&T de las “temidas” microSIM de cara a ser utilizadas en el iPad?

¿Actualizarán los fabricantes de terminales sus dispositivos de cara a albergar estas nuevas tarjetas? Y si es así, ¿qué ocurrirá cuando adquiramos un terminal con microSIM para nuestra ya obsoleta tarjeta SIM? ¿Se portarán bien las operadoras y nos cambiarán las tarjetas de forma gratuita, o simplemente aprovecharán la coyuntura para incluir un cargo por duplicado que ya aplican en la actualidad?

sim-microsim-conversion-2.jpg

Si este último supuesto llegase a darse, siempre nos quedará tirar de tijeras y cuchillo de carnicero. Ni corto ni perezoso, el ciudadano británico John Benson, a quien agradecemos el tutorial presentado en su web personal, nos indica los pasos a seguir para conseguir nuestro objetivo. Evidentemente, requiere de cierta pericia y un mínimo de experiencia en trabajos manuales que requieran precisión.

Se trata de alinear tanto horizontal como verticalmente los contactos de los chips de ambas tarjetas al objeto de marcar los diferentes perfiles con las dimensiones de la diminuta microSIM sobre la tarjeta SIM con la ayuda del afilado cuchillo. A partir de ahí, y las pertinentes comprobaciones de alineamiento, tendremos que armarnos de paciencia y, a modo de dificultoso recortable, hacer uso de la tijera para conseguir la forma y tamaño deseados.

John Benson muestra posteriormente el correcto funcionamiento de su dispositivo, el cual recibe cobertura del operador de turno con corrección. Una muestra más del ingenio humano o de cómo estar sobradamente ocioso como para pasar el tiempo con ciertas “manualidades”. Aunque algo es innegable: funciona.

Vía | JohnBenson Blog.

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