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A favor de la subida del precio de los smartphones
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A favor de la subida del precio de los smartphones

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Este año hemos asistido a un hecho que no se había producido hasta ahora, al menos no en términos de números absolutos ni entre los smartphones que podemos considerar mainstream. Ha sido en 2017 cuando los smartphones más avanzados del momento han cruzado una importante barrera psicológica que llevaban tiempo acechando a plena luz. Han llegado los teléfonos de más de 1.000 euros.

No hablamos de Vertus o variantes llegadas desde Rusia, hablamos de teléfonos que hasta hace relativamente poco eran "accesibles" por una mayoría y que han acabado convertidos en terminales de lujo. Hablamos del Samsung Galaxy Note 8, hablamos del iPhone X. Y vayámonos preparando porque hay muchos otros, como el Pixel 2 XL, que ya están preparando el terreno para dar el salto el próximo año. ¿Sabéis qué? Que así es como debe de ser. Vayamos por partes.

Queremos que las cosas caras no lo sean

Las subidas de precio de todo generan rechazo, es algo bastante habitual, sin embargo las quejas por los precios de los teléfonos tienden a inundar los canales habituales de tecnología. Como, imagino, las quejas por los precios de los coches inundarán los círculos de motor. Aunque esto, todo sea dicho, se aprecia bastante menos y puede ser una cuestión de percepciones.

Pero vamos a ir paso a paso. Los smartphones más caros son muy caros, pero eso es algo que ha ocurrido siempre aunque nuestra memoria nos traicione. Basta con echar un vistazo a este artículo publicado en Xataka por Javier Lacort en el que se ajustan los precios de teléfonos históricos a la inflación. Es decir, calcular cuánto habrían costado hoy en base a la subida del nivel de vida, de los distintos precios.

Precios De Moviles Ajustados

En el tope tenemos al Nokia 8110, un teléfono que hoy habría costado 1.553 euros. Sí, tal y como lo estáis leyendo. Nokia era entonces quien tiraba de todo el mercado y podía permitirse esos niveles de precios, y aún así vendía. El Ericsson R380s aparece en segundo lugar en cuanto a precios ajustados superando los 1.250 euros. Y sólo bajando un poco más encontramos ya al iPhone X, peleándose nada más y nada menos que con el Nokia 8800.

La barrera psicológica de los 1.000 euros se ha roto ahora porque la vida ha subido, con ella los precios y los smartphones han ido de la mano. 17 años después de la entrada del euro llegan el Note 8 y el iPhone X. Pero eso, aunque no pueda parecerlo, es bueno. Porque va a ayudar a normalizar un pensamiento que no parece que esté muy extendido: hay teléfonos que no son para todos.

Hay coches de lujo y no pasa nada

Porsche Mission E Concept Porsche Mission E Concept

Hablábamos antes del mundo del motor pero podríamos hacerlo sobre otros sectores en los que se entiende que hay ciertos niveles reservados para quienes tienen mucho dinero, para quienes sí amortizan una inversión importante aunque les cueste abarcarla o para quienes logran, a través de distintos trucos personales o profesionales, permitirse gastos de nivel.

Nadie protesta porque existan los Porsche, Maserati, Lamborghini o Ferrari. Es más, nadie se escandaliza por la existencia de modelos de Mercedes o BMW que cuestan varias decenas de miles de euros. Varias decenas que no son pocas decenas. Como los nuevos Tesla, con un Roadster que se ha colocado sin pestañear en los 200.000 dólares. Nadie protesta porque en el mundo del motor se entiende el lujo y la sobredimensión.

La gran mayoría de veces no necesitamos teléfonos tan costosos y potentes. Los queremos, pero no los necesitamos.

De igual forma que parece absurdo comprarse un Ferrari para llevar a los niños al colegio, para ir a trabajar o para escaparse un fin de semana a la playa, un smartphone de primera línea con un precio elevado también puede ser absurdo para el día a día. Muchos, y se incluye el que escribe este artículo, no necesitamos teléfonos tan costosos y potentes. No los necesitamos pero los queremos. Y el problema está en que hasta hace poco podíamos comprarlos sin demasiados problemas.

El mercado móvil nos ha acostumbrado a cenar caviar y bogavante, a conducir un Ferrari, y para ello sólo teníamos que ahorrar un poco, nada de locuras, o atarnos a una operadora móvil para ir pagando el teléfono en cómodos plazos, cómodos y elevados, durante dos años de nuestra vida. Cuando una mensualidad de una operadora móvil nos cuesta 50 euros pero nos "regalan" un teléfono de primera línea, dicho teléfono no parece tan caro. Pero lo es. Siempre lo han sido, y ahora más.

Las fuertes inversiones traen grandes avances... para todos

La tecnología se mueve por inversiones, y ahora mismo son los smartphones los que prácticamente tiran del carro de toda la industria. En los distintos avances que se producen en el mercado de los smartphones se invierten ingentes cantidades de dinero que, sorpresa, han de amortizarse. Y por ello estas inversiones las hacen las grandes empresas y sus teléfonos suben mucho de precio. Pero gracias a esto, el resto de la industria avanza.

Gracias a los gigantes de la industria tenemos bastantes componentes muy estandarizados a día de hoy. Hay móviles económicos con lectores de huellas rápidos y precisos, tenemos un nivel de fotografía móvil en los sectores más económicos que no imaginábamos hace años y contamos con materiales como el metal o el cristal que muchos consideran lujos, y que pululan por las gamas menos costosas de la telefonía.

El precio medio de los smartphones desde 2010 a 2017 y previsión hasta 2019. El precio medio de los smartphones desde 2010 a 2016 y previsión hasta 2019.

Los gigantes tiran del carro y arrastran, y su subida de precios ha posibilitado, entre otras cosas, que se creen categorías intermedias para encajarlos a todos. Ya no tiene demasiado sentido hablar de gamas bajas, medias o altas. Hemos asistido al nacimiento de los smartphones Premium, aquellos que ya no pueden considerarse gamas altas por aportar un extra más en calidad y diseño. Tenemos las super gamas medias, entre las medias y las altas, y puede que pronto tengamos algo intermedio entre gamas bajas y medias.

La horquilla de precios se estira gracias al empuje de los fabricantes que buscan competir por el sector de los usuarios que rastrean y compran lujo y potencia, pero todos los demás también mejoran. Y no sólo mejoran, sino que el precio medio en smartphones no ha hecho otra cosa que bajar, como también refleja el gráfico de Javier Lacort en Xataka que tenemos antes de estas líneas.

Hoy obtienes mucho más por mucho menos

Los que lleven más tiempo aquí recordarán que hace poco tiempo, sólo unos años, comprarse una gama media competente era poco menos que una quimera. El Moto G tuvo que llegar en 2013 para demostrar que se podían tener teléfonos económicos y con un rendimiento brillante. Entonces costó por encima de 150 euros, 179 euros para ser exactos. Hoy hay dispositivos de 100 euros tan competentes o más como los de entonces.

Resulta curioso que ambos conceptos vayan de la mano, pero es así. Los teléfonos están, o parecen estar, más caros que nunca pero hoy se obtienen rendimientos superiores en líneas más bajas. La democratización del precio de los smartphones también ha sido gracias a la subida de los gigantes. De los OnePlus One de entonces a los Xiaomi Mi A1 de ahora. Hoy hay mucho más por menos.

Los coches de 100.000 euros hacen mejores coches de 15.000, al igual que "por culpa" de móviles de más de 700 euros hoy tenemos una gama media inimaginable hace años

Así que va siendo hora de asumir que tal vez ese teléfono de 700 euros que se presentó el otro día no es para ti, que está lejos de tu alcance porque la tecnología punta es cara, y que tu objetivo debe ser un terminal más económico pero más que suficiente para tu uso. A lo mejor tu gasto debe situarse por debajo de los 400 euros, aunque vayas a tardar tres años o más en renovar tu teléfono.

Porque, como hemos dicho antes, los teléfonos de primera línea no son para todos, y está bien que no lo sean. El primer BMW nació gracias a los avances alemanas en motores aeronáuticos, pero estos motores no son para todos ni nunca lo han sido. Tal vez se deba en que nunca lo fueron y que ahora en los móviles toca separarnos mentalmente de lo que fue una vez accesible y que, tal vez y sólo tal vez, nunca debió serlo.

En Xataka Móvil | iPhone X vs Samsung Galaxy Note 8: el cara a cara los candidatos a móvil del año

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