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El próximo acuerdo entre Telefónica y Netflix: un paso más hacia el adiós del fútbol en los operadores
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El próximo acuerdo entre Telefónica y Netflix: un paso más hacia el adiós del fútbol en los operadores

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Hoy nos despertábamos con una noticia de esas que según la leemos sabemos que tendrá una importante repercusión: Telefónica y Netflix ultiman un acuerdo para integrar los contenidos de la plataforma de streaming en Movistar+. Una exclusiva publicada por Miguel Ángel Uriondo en El Español, que supone un cambio de rumbo total en la relación de ambas compañías, ya que los problemas de Netflix con el operador a su llegada a España coparon portadas.

De prácticamente enemigo, Netflix pasará a ser un aliado de Telefónica, algo que ya pudimos empezar a ver en diciembre en la conferencia de directivos del operador a la que acudió Reed Hastings, CEO de Netflix. Y la llegada de las series y películas originales de Netflix a Movistar+ parece claramente un paso más hacia el fin del fútbol en las televisiones de los operadores.

Series y cine, esos son los dos contenidos audiovisuales que más consumen los españoles, muy por delante de deportes (45,8% y 32,5% frente a 17,8%) según el último panel de hogares de la CNMC. Y esos los contenidos que van a dominar la televisión de los operadores en los próximos años, que parecen haberse dado cuenta definitivamente de que hacerse con los derechos del fútbol y hacérselo pagar a toda su base de cliente, mediante subidas de precio generales, no es del todo buena idea.

Producción propia y acuerdos con OTTs

Movistar Netflix

Los tres grandes operadores han ido viendo como el interés por el contenido que se puede ver en cualquier momento, porque no depende de la actualidad o el directo, es el que más quieren sus clientes y se lo están dando. Así, todas las plataformas cuentan con los canales de cine y series de más prestigio (FOX, TNT, AXN, Paramount...) pero además ofrecen ver sus contenidos ya emitidos, mediante vídeo a la carta o con el típico servicio que permite ver las emisiones de la última semana.

Vodafone mantiene una alianza con HBO tras la gozada con Netflix, que ahora la tiene con Orange

Pero las mejores o más deseadas series y películas ya no son patrimonio exclusivo de los canales de toda la vida. Juego de Tronos o Stranger Things están en HBO y Netflix respectivamente y estas plataformas se pueden contratar por libre, sin contar con un operador de telecomunicaciones más que para la conexión a internet. Vodafone y Orange han sido conscientes de la amenaza para su negocio y se han aliado con dichas plataformas, mientras que Movistar ha optado por una producción propia de series, que además de la exclusividad le ha dado muy buenas críticas.

El fútbol es un negocio ruinoso

En la apuesta por el cine y las series se cruza el fútbol. Y es que desde que Movistar se hiciese con Canal+, por entonces tenedor de los derechos de la Liga, los operadores se han convertido prácticamente en la única ventana para ver las competiciones nacionales. La venta de derechos de la Liga se centralizó (antes cada club vendía sus derechos de manera individual) y Movistar entró de lleno en una pelea con Mediapro (GolT y luego beIN Sports) que llevó a los derechos a precios récord.

Los tres principales operadores no se hicieron con el fútbol por convencimiento, lo hicieron por miedo a perder clientes

Que Movistar tuviese los derechos (o parte de ellos) arrastró a sus principales operadores a meterse en la pelea del fútbol, temerosos de una gran fuga de clientes, pagando parte de la factura de los derechos. Euskaltel dio las primeras pistas de que ese miedo era infundado, renunciando a ofrecer el fútbol en su servicio de televisión sin grandes consecuencias, mientras Vodafone pagaba 318 millones de euros en un año por contenidos, siendo el fútbol el principal concepto de esa factura.

Las sucesivas amenazas de un fútbol mucho más caro nunca se consumaron, aunque a cambio de ello se ha ido subiendo el precio de los paquetes convergentes. Sí, a cambio de más velocidad en las conexiones fijas o más gigas para el móvil, pero en el fondo queda el poso de que esas subidas iban en parte dirigidas a tapar parcialmente el agujero que ha hecho el fútbol en las cuentas de los operadores.

El adiós al fútbol empieza por la Champions

Champions

Comprobado más que de sobra que el fútbol no es un buen negocio y teniendo en cuenta que el despliegue de 5G requerirá de una inversión muy grande, el adiós al fútbol en los operadores se irá ejecutando según se vayan terminando los actuales contratos. El primero de ellos es el de los derechos de la Champions y Europa League, que a partir de la próxima temporada se emitirá en exclusiva en beIN Sports.

Mediapro ha pagado más de 1.000 millones de euros por quedarse incluso con el partido que hasta ahora se emitía en abierto y los operadores ya se lo han dejado claro: esta vez no pasarán por el aro. Algo que ya dijeron en anteriores ocasiones pero que ahora, escarmentados y viendo mejor que nadie lo limitado del interés por el fútbol, parece una advertencia seria, que pueda amenazar incluso la sostenibilidad del negocio de Mediapro.

La Liga y los clubes necesitan a nuevos "primos" que paguen por unos derechos muy difíciles (si no imposibles) de rentabilizar

Y ojo, que los actuales derechos de la Liga solo abarcan hasta la próxima temporada, por lo que pronto saldrán a subasta los derechos para el trienio que empezaría en la temporada 2019/2020. ¿Quién pujará entonces por esos derechos? Parece casi claro que Movistar no volverá a comprar el Partidazo ni que Vodafone y Orange se unirán por conseguir los derechos para la emisión o bares.

La tabla de salvación de la Liga y de los clubes, que son los principales beneficiados del actual precio de los derechos, parece la llegada de nuevos actores a esta pelea, como podrían ser Amazon o Facebook.

Fotos | derJani | Taken

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