En mayor o menor medida, usamos el móvil cada día. Llevamos además ya muchos años haciéndolo y lo dominamos a la perfección. No obstante, tendemos a usarlo mal en algunas ocasiones o, a evitar según qué situaciones en base a una serie de relatos que se han ido extendiendo y que afirman no ser peligrosos.
Estas falsas creencias son más habituales en lo que respecta a los hábitos de carga. No obstante, hay situaciones en las que la leyenda urbana pasa a ser realidad. En este artículo, vamos a repasar esas situaciones cotidianas en las que usamos mal el móvil sin ni siquiera ser darnos cuenta.
"Hay que dejar que la batería se agote siempre"
Comenzamos con mitos acerca de la batería del móvil con esta creencia más extendida hace unos años: afirma que lo más beneficioso para la salud de batería del móvil es dejar que se descargue por completo siempre. Falso. No hay que dejar que el móvil se apague, o no al menos que esto sea algo habitual.
Cuando un móvil se carga del 0 al 100%, se están consumiendo ciclos de carga completos y, por ende, el deterioro de la batería se acelera. Y sí, cierto es que este componente se desgastará tarde o temprano, pero no es aconsejable que lo provoquemos con acciones como esta.
Cabe mencionar, tampoco pasa nada si eventualmente lo cargas así. Al fin y al cabo, no siempre vas a tener a mano un cargador (o un enchufe) y en situaciones de emergencia no quedará otra que agotar la batería.
"Se puede usar cualquier tipo de cargador"
Típico: se nos estropea el cargador o lo perdemos y recurrimos a cualquier tienda cercana para comprar uno que nos saque del apuro. A priori no pasaría nada si es para una situación excepcional, pero sí puede ser un problema si adoptamos ese cargador como opción por defecto para recargar la batería del móvil cada día.
Más allá de que la potencia del adaptador de corriente debe ser la aconsejada para nuestro smartphone, es también conveniente que tenga certificación de calidad para evitar sobrecalentamientos y microcortes, los cuales son altamente perjudiciales para nuestro móvil. En definitiva, no sirve cualquier cargador, que tampoco significa que sea necesario que recurrir a los originales o los más costosos.
"No usar el móvil mientras carga"
Seguimos por la senda de la batería y los cargadores para hablar de esta creencia que, en cierto modo, es la que quizás puede dar origen a más debate. Utilizar el móvil mientras se está recargando, y especialmente en uso intensivo, puede hacer que la carga sea más lenta e incluso que el dispositivo se caliente. No obstante, no es tampoco un peligro extremo.
Y es que, en algunas ocasiones se ha llegado a decir que puede ser peligroso tanto para la batería como para tu propia integridad (en el apartado posterior entenderás mejor esto). Sin embargo, nada debe ocurrir si usas el móvil mientras carga solo para acciones básicas como apps de mensajería o redes sociales.
"Miedo a que explote si se calienta en exceso"
Hace varios años hubo una polémica muy sonada a causa de la explosión de varios Samsung Galaxy Note 7. Sin embargo, además de ser hechos excepcionales, las explosiones se originaban por un defecto de fabricación y no por el calentamiento del terminal. Por tanto, no, tú móvil no explotará únicamente porque se caliente al cargarlo.
Al hilo del anterior apartado, y pese a que se pueda calentar durante la carga, no llegaría a ese límite de explotar. Los móviles tienen sistemas para reducir el calor interno, por ejemplo reduce los procesos en segundo plano; e impide su uso en situaciones en las que lleve calor acumulado.
"Apagar el WiFi y Bluetooth para ahorrar batería"
Cuando salimos de casa, es costumbre activar los datos móviles para seguir conectados a Internet. Sin embargo, acompañando esta acción solemos llevar a cabo la de apagar tanto la conexión WiFi como, ocasionalmente, la del Bluetooth. Todo ello para ahorrar batería en el móvil. ¿Y es malo hacerlo? No, pero tampoco es bueno. Simplemente, casi da igual que lo hagas o no.
Según han ido revelando pruebas estos últimos años —hechas incluso por The New York Times— se ha comprobado que es muy poca la diferencia de consumo que hay entre llevar estas conexiones encendidas o apagadas. De hecho, en el caso del Bluetooth, puede ser contraproducente al usar unos auriculares inalámbricos o smartwatch que se conecte al teléfono.
El caso del WiFi sí que puede tener sentido por cuestiones de seguridad si quieres evitar que se conecte a redes abiertas. No obstante, en la propia configuración del sistema puedes hacer que no se conecte a redes salvo que tú se lo pidas.
"Cerrar todas las apps ahorra batería"
Como ves, las costumbres en relación a la batería están muy extendidas. En este punto nos gustaría aclarar que, al contrario de lo que se piensa, cerrar las apps podría elevar el consumo de batería.
¿Por qué? Pues básicamente se debe a que, cuando cerramos una app, detenemos todos sus procesos, y al volver a abrirla estos se deben iniciar de nuevo. El pico de consumo de batería que se produce en este punto puede ser irrisorio, pero es un consumo añadido y no una resta como se piensa cuando dejamos la lista de apps recientes vacía.
"Llevar el NFC desactivado por seguridad"
Que el NFC sea la tecnología necesaria para hacer pagos mediante el móvil puede ser suficiente como para que nos aterre pensar que alguien nos robe dinero por llevarlo activo. Lo primero, decir que nadie va con un datáfono por la calle con este fin. Lo segundo es que, aunque así fuese, siempre se necesita abrir una app, realizar una confirmación con el móvil para ello o desbloquearlo.
Por tanto, llevar el NFC activo no debería suponer un peligro. Y si lo desactivas para ahorrar batería, lo comentado previamente para WiFi y Bluetooth se aplica perfectamente al NFC.
"Dormir cerca del móvil puede provocar cáncer"
Siendo rotundos, directos y certeros: no hay un solo estudio científico que evidencie esta afirmación. Cierto es que los móviles, ya sea de noche cuando dormimos o en cualquier otro momento, emite ondas electromagnéticas. Sin embargo estas son de una energía tan pequeña que son incapaces de ionizar ni crear ningún tipo de interacción con la materia.
"No llevar tarjetas de crédito porque se desmagnetizan"
En relación con lo comentado anteriormente, debemos decirte que puedes guardar sin problema tus tarjetas de crédito u otros elementos con chips similares cerca del móvil, ya sea en el bolsillo o incluso en la funda de este. Y es que, el campo magnético que genera el móvil es pequeño e insuficiente como para lograr desmagnetizar este tipo de accesorios.
"Los iPhone son más seguros que los Android"
No podemos negar la fuerte implicación de Apple con la privacidad, la cual es seña de identidad de la marca en numerosas campañas. Puede incluso que, en cierto tiempo, fuese real esta afirmación. Sin embargo, Google también implementa parches de seguridad de forma habitual y en cada versión de Android refuerza su sistema de seguridad para poner a la altura sus móviles.
Elegir entre un móvil Android o un iPhone con iOS puede depender de muchos factores, pero hoy en día, ya no se trata solo de elegir entre un sistema privado y uno abierto al malware. Es más, hay estafas telefónicas, como el phishing que pueden afectar por igual a ambos sistemas, por lo que la elección de uno u otro no te hará directamente evitarlo.
"Si se usa en una gasolinera, esta puede explotar"
Cerramos con una de las afirmaciones que pueden sonar menos creíbles, pero que, sin embargo, sigue siendo algo que muchos piensan. Es cierto que, según nos confirmó la DGT, no está permitido el uso del móvil en gasolineras —aunque no multan por ello— pero realmente no supone un peligro de explosión.
Hay algunos experimentos en los que se ha demostrado que las ondas del móvil no son suficientemente potentes como para crear un efecto físico que produzca una explosión del combustible o cualquier otro elemento presente en las gasolineras.
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En Xataka Móvil | Muchos creen que desconectar los aparatos electrónicos por una tormenta es buena idea. Esto dice la ciencia
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