El futuro Vodafone pasa por tres escenarios: diferencias entre fusionarse, crear una joint venture o venderse
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El futuro Vodafone pasa por tres escenarios: diferencias entre fusionarse, crear una joint venture o venderse

Los rumores sobre algún tipo de integración entre Vodafone y MásMóvil vienen de lejos, aunque todo quedó paralizado tras la adquisición del Grupo Euskaltel por MásMóvil. A nivel europeo, la fusión entre Telefónica y Virgin Media en Reino Unido fue una de las últimas operaciones de mayor relevancia, que dejaron entrever cierta relajación en los impedimentos que había puesto la UE hasta ahora.

Desde entonces, Vodafone parece decidida a tener un papel activo para contribuir a la consolidación del mercado. Recientemente, supimos que había intentado algún tipo de fusión europea con Orange en 2021, aunque no llegó a buen puerto. Y esta misma semana, se ha desvelado que la operadora se encuentra en conversaciones para llegar a acuerdos en Italia, Reino Unido, Portugal y España.

Nick Read, consejero delegado del grupo Vodafone a nivel mundial, admitía por primera vez de manera oficial, que buscan una salida para la complicada situación de la división española, por lo que estaban "interactuando activamente con varios actores en este mercado para encontrar una solución óptima que lleve al mercado español a una posición sostenible".

Ante tales afirmaciones, las miradas volvieron a dirigirse rápidamente hacia MásMóvil, y aunque es una de las uniones que pueden parecer más factibles, desde la operadora recalcaron que se encuentran en conversaciones con más de un actor y las salidas para la situación pasan por algún tipo de fusión, una joint venture, o incluso, la venta y su salida de España.

A qué otros actores se estaba refiriendo el CEO, y cuáles serían los posibles escenarios para Vodafone España tras las palabras del máximo dirigente de Vodafone, es lo que vamos a intentar dilucidar, teniendo como objetivo que la intención es reducir la competencia y la agresividad comercial.

Fusión, ¿quién toma el control?

En el caso de una fusión entre Vodafone y MásMóvil, además de las discrepancias para ponerse de acuerdo con el precio de valoración de cada operadora, está por ver quién tomaría el control de las decisiones a partir de ese momento.

Aunque ambas operadoras comparten estrategia similar desde que Vodafone se pasó al modelo MásMóvil para ganar en agilidad y ser más agresiva con los precios, los caminos han seguido diferenciándose, sobre todo en lo que a despliegue de redes se refiere, con Vodafone muy centrada en la conectividad móvil, y MásMóvil más proclive a despliegues mucho más selectivos (que complementa con acuerdos con Orange) y sin tanto espectro como sus rivales.

Tampoco está siendo igual la estrategia en la apuesta por la diversificación de la oferta, con Vodafone más centrada en una televisión más potente, y el hogar conectado, mientras MásMóvil también está probando con servicios de energía, salud, alarmas, seguros, o financieros.

Si el precio es aceptable para Vodafone, quizás esté más dispuesto a ceder el timón que un MásMóvil, encarnado en un ambicioso Meinrad Spencer, y comandado por tres fondos de inversión y capital de riesgo. En cualquier caso, se convertirían en una única empresa fruto de su integración.

Joint venture, ¿a qué nivel?

Otra de las posibilidades sobre la mesa sería crear una joint venture, una nueva compañía participada al 50% por ambos operadores, en la que cada operador mantendría su identidad original, y en la nueva se establecería el nivel de integración, que podría ser comercial (para dejar de robarse clientes entre ellos), de infraestructuras, o ir más allá.

De esta manera, los operadores podrían repartirse las competencias sin tantas fricciones con los dirigentes, que estarían obligados a entenderse.

¿A quién comprar?

Grupo Masmovil 1

Vodafone está en venta, y MásMóvil parece ser el más interesado en hacerse con ellos, a pesar de estar enormemente endeudada. Además, tampoco es que existan otras muchas posibilidades. Una operación así con Orange no parece que fuera a ser viable para quienes vigilan por la competencia. Y teniendo que España es un mercado muy competido, tampoco parece un lugar propicio para que salgan muchos pretendientes.

Pero Vodafone también podría estar abierta a comprar y buscar objetivos más modestos. Digi podría ser uno de ellos. Se ha convertido en un actor muy incómodo, y hace meses que lidera las portabilidades frente a un MásMóvil que empieza a notar cierto desgaste en el ritmo de captación. Con un movimiento así, Vodafone volvería a distanciarse de MásMóvil y se encontraría cerca de alcanzar a Orange, con el aliciente de tener en su cesta a la gallina de los huevos de oro.

Una compra de estas características no tendría tanto impacto por el tamaño más pequeño de Digi, pero el precio a pagar sería menor y es de esperar, que el proceso de absorción fuera mucho más rápido. Al fin y al cabo, se reduciría la competencia y podría relajarse la agresividad, siempre que MásMóvil se mantuviera en su intención de no seguir bajando los precios como ha hecho al no responder a los órdagos más potentes de sus rivales, con la fibra superbarata y los combinados de fibra y móvil por menos de 30 euros.

Echando la vista atrás, a Orange le salió más rentable la compra de Jazztel y su propia inversión en fibra, que a Vodafone la compra de Ono, que aportó una red de cable con necesidad de inversiones y menos clientes que los que sumaba Jazztel.

En cualquiera de las operaciones que implique a MásMóvil, el mercado se vería reducido a tres grandes operadores, aunque seguiría existiendo materia prima (espectro sobrante y fibras duplicadas) para que una nuevancompañía se posicionara como futuro cuarto gran operador. Algunos candidatos podrían ser Digi, finetwork, Avatel, Adamo o todos juntos. No sería tan descabellado después de ver que MásMóvil ha tardado seis años en pasar del 3 al 20% de cuota de mercado en banda ancha, y del 6 al 20% de cuota en telefonía móvil, multitud de compras mediante, con las que aglutina cerca de 20 marcas diferente bajo su paraguas.

Las sinergias que ayudan al ahorro de costes sería mayor con MásMóvil que con Digi, pero si va seguir existiendo la posibilidad de que vuelva a crearse un gran cuarto operador a medio plazo, quizás tenga más sentido hacerse fuertes evitando que crezcan demasiado los OMVs más emergentes. Y de paso ahorrar costes mediante otras vías, como la fusión de redes móviles que también estarían explorando Vodafone y Orange.

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