De un tiempo a esta parte algunos fabricantes andan buscando un método de control independiente de la pantalla táctil o el teclado, que ayude en labores de navegación, todos conocemos los “trackballs” de BlackBerry o algunos terminales HTC, ahora parece que la solución pasa por convertirlos en una especie de “trackpad óptico”, una versión mini de lo que podemos encontrar en ordenadores portátiles.
Tuve la ocasión de descubrir este sistema hace ya bastante tiempo, en el análisis del Samsung SGH-i780, pionero en utilizar una solución de similares características, hoy en día están apareciendo en la gama BlackBerry, primero en la Curve 8520, para más adelante incorporarla en el buque insignia de RIM, la Bold 9700.
El funcionamiento realmente es muy parecido al de un ratón óptico, con un sensor bajo la superficie del trackpad que registra los movimientos de nuestro dedo al igual que el ratón lo hace con la superficie de nuestro escritorio.
Más en detalle, los chicos de RIM nos explican que el sistema funciona como si colocáramos una cámara infrarroja apuntando hacia arriba, con poca calidad pero con capacidad de captar muchas imágenes por segundo, ésta tomará imágenes de nuestro dedo y un algoritmo convertirá las mismas en movimientos sobre las coordenadas x e y de la pantalla. Para este proceso es necesario incorporar un sensor CCD que capte las imágenes, y un LED que ilumine la zona a registrar.