Redes más rápidas, low cost vs subidas de precios, y más convergencia: los hitos de las operadoras los últimos 20 años
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Redes más rápidas, low cost vs subidas de precios, y más convergencia: los hitos de las operadoras los últimos 20 años

Movistar, Orange, Vodafone y MásMóvil son hoy los cuatro principales operadores españoles, cuyos errores y aciertos han marcado un rumbo que necesitará de nuevos revulsivos para adaptarse a la complicada situación de encontrar el equilibrio para aumentar la inversión en un momento en el que los ingresos del sector continúan a la baja.

Las operadoras de telecomunicaciones han moldeado su actividad a lo largo de los últimos 20 años, centrándose en tres pilares principales que engloban los hitos que han marcado la estrategia seguida, muchos de ellos repetidos en diferentes etapas de su corta historia, como vamos a repasar.

Redes más rápidas, la esencia de las teleco

Las teleco venden principalmente conectividad para hablar y navegar desde redes fijas y móviles, que ofrecen a través de despliegues que se han ido actualizando en diferentes fases.

  • En 2004 se encendieron las primeras redes móviles de tercera generación, propiciando la aparición de los primeros servicios de internet móvil que iniciarían el declive de las llamadas, y sobre todo, el uso de los SMS.

Los primeros móviles 3G no tardaron en llegar con nuevas ventajas como las videollamadas, la potenciación de los portales wap de los operadores o la posibilidad de ver la televisión desde el teléfono que nunca terminaron de despegar. En cambio, los módems USB se convirtieron inesperadamente en la verdadera revolución que sacaría provecho de las nuevas redes 3G.

En mayo de 2005, Vodafone lanzaría la primera tarifa plana para internet en movilidad a velocidad 3G, con 1 GB de datos a máxima velocidad que cubriría con creces las necesidades de por aquel entonces a una velocidad máxima de 384 Kbps.

El acceso a las redes 3G se promocionó de manera gratuita aunque la intención era la de cobrar un extra de 6 euros según las primeras notas de prensa, pero jamás llegaron a materializarse estos suplementos. Quizás la intención real nunca fue cobrar pero era una manera de trasmitir que el despliegue de la nueva red había supuesto un gran desembolso para los operadores y querían resaltar el valor añadido de poder acceder a la nueva red.

  • En 2005 también llegaron las primeras conexiones VDSL, que aumentaban el máximo teórico de las conexiones a internet a través del cable telefónico.

  • En 2012 comenzó a sustituirse el cableado de cobre por conexiones mediante fibra óptica, que revolucionarían el mercado, garantizando velocidades más altas y estables. Además, servirían de apoyo necesario a las estaciones base de la siguiente generación móvil.

  • En 2013 se encendió la nueva red 4G en España que reduciría la latencia y mejoraría la navegación con mayores velocidades y mayor capacidad de usuarios conectados a la vez. Sería casi como tener fibra, pero en movilidad y desde cualquier sitio con cobertura.

Su despliegue se realizó con mucha mayor rapidez que la vivida con el 3G, aunque su acceso estuvo restringido durante años en los operadores móviles virtuales. En esta ocasión volverían a repetirse muestras de intentar cobrar por el 4G, incluso en algunos OMVs, pero con el paso del tiempo, estas diferencias fueron desapareciendo.

  • En 2019 Vodafone precipitó la llegada del 5G a un puñado de ciudades, y un año después, llegó a Movistar, Orange y MásMóvil, pero aún así, la cobertura 5G NSA que utiliza espectro específico para esta generación, se limita a unas 100 ciudades en 2022. Sus bondades, de nuevo, son una mayor velocidad, más estabilidad y menor latencia, pero la verdadera revolución con el 5G la vivirá la industria.

  • En 2021, Orange y Digi comenzaron la primera gran actualización de las redes de fibra, dando la bienvenida a XGS-PON, que posibilitará conexiones por encima de 10 Gbps simétricos en el futuro más cercano.

El low cost no ha estado reñido con las subidas de precios

En 2006 todo cambió en lo que a tarifas se refiere. Nacieron los OMVs y Yoigo. La llegada del primer operador móvil virtual que se anticipó unos meses al nacimiento del cuarto operador con red, conocido hasta entonces como Xfera Móviles, y que comercialmente sería presentado como Yoigo cuando Telia Sonera se hizo cargo de hacer realidad el proyecto.

La irrupción de los nuevos operadores trajo consigo una drástica rebaja de precios para lo que estábamos acostumbrados por aquel entonces ya que Carrefour Móvil se dio a conocer por una tarifa única de 15 céntimos el minuto cuando lo habitual era pagar hasta 21 céntimos y para alcanzar mínimos de 12 céntimos había que comprometerse a consumos mínimos de 90 euros mensuales.

Pero más allá de la rebaja de precios, los virtuales también trajeron consigo una batería de principios como tarifas válidas 24 horas, a todos los destinos, tarificadas por segundos y sin permanencias que con el paso del tiempo, los operadores tradicionales no tuvieron más remedio que asumir aunque el proceso de adaptación sería largo.

La llegada de Yoigo en el mes de diciembre la hizo con una entrada triunfal ya que su tarifa para hablar se reducía hasta los 12 céntimos y la tarifa para navegar no tendría rival durante mucho tiempo puesto se trataba de una tarifa diaria de 1,20 euros sin límite de datos consumidos.

Las Tarifas Moviles Mas Baratas

Desde entonces, el precio de las llamadas empezó a caer en picado, sobre todo, una vez que empezaron a llegar las primeras tarifas planas para hablar. Tras años acostumbrados a las tarifas por minuto, en 2006 Amena lanzó la primera tarifa en la que a cambio de una cuota mensual, podías hablar sin sorpresas puesto que era válida para hablar con cualquier operador y se eliminaba el concepto de establecimiento de llamada que tanto había penalizado las llamadas cortas.

Por aquél entonces, se trataba de una tarifa válida para hablar únicamente a partir de las seis de la tarde y hasta las ocho de la mañana los siete días de la semana. Con el tiempo, fueron aumentando las opciones de "tarifas planas" pero no fue hasta 2009 cuando por primera vez se lanzó una tarifa plana válida para hablar las 24 horas del día, en este caso, ya en manos de Orange y por 59 euros (más IVA).

Con las tarifas planas de llamadas en efervescencia, no tardó en reducirse a 0 el precio por minuto de los OMVs, y con el paso de los años, el potencial de las tarifas se fue inclinando hacia los datos, en lugar de a las llamadas.

Desde entonces, la batalla la ha ido ganando el low cost, incrementándose en los últimos años hasta empujar a los operadores tradicionales a lanzar sus propias marcas blancas para competir donde las marcas premium no podían.

Pese a la tendencia mantenida del mercado por el bajo coste, las marcas más conocidas han mantenido las subidas de precios de diferentes formas:

  • En 2007 se produjo la primera gran subida de precios generalizada con el incremento del establecimiento de llamada. Nunca se había entendido muy bien su existencia pero todos en España tenían asumido que cuando saltaba el contestador o se descolgaba el teléfono cuando la intención solamente era hacer una llamada perdida, el coste era muy elevado. ¿El motivo? que en España existía el concepto de establecimiento de llamada que se sumaba al coste del primer minuto completo, independientemente de que solo hablaras un segundo.

Este coste injustificado motivó a la CMT para obligar a los operadores a través de la nueva Ley de consumo a tarifar únicamente los segundos hablados, eliminando así el redondeo que había venido produciéndose durante el primer minuto de las llamadas. Con la excusa, los operadores reaccionaron subiendo el establecimiento de llamada de 12 a 15 céntimos (más impuestos) y el precio por minuto para evitar un recorte de ingresos por la imposibilidad de poder cobrar el minuto completo. Hecho que perjudicó a quienes hablaban más de 45 segundos por llamada.

Pese a que el establecimiento de llamada no estaba establecido en muchos otros países por lo injustificado de su existencia, la CMT nunca ha puesto trabas y los operadores han seguido incrementando su precio con el paso de los años: en 2015 los tres operadores tradicionales ya habían adoptado un establecimiento de llamada de 20 céntimos (IVA incluido), en 2017 subió a 25 céntimos y para 2018, Movistar dará el salto a los 30 céntimos.

Permanencia en fibra y móvil

Cinco años después de la llegada de los operadores virtuales y Yoigo, los operadores tradicionales empezaron a replantearse su estrategia y las subvenciones de teléfonos móviles se pusieron en el punto de mira ya que la popularización de los smartphones y su mayor precio hizo que ofrecerlos "gratis" empezara a ser insostenible.

El primero en dar el valiente paso fue Movistar en marzo de 2012 que dejó de subsidiar teléfonos totalmente aunque Vodafone tampoco tardaría en hacer lo propio. Orange y Yoigo en cambio dilatarían el adiós casi definitivo y harían desaparecer las subvenciones de manera más gradual.

El ahorro conseguido serviría para reducir las tarifas en tiempos de crisis más profunda y para incrementar las inversiones en nuevas redes ya que el 4G y la fibra empezarían a abrirse camino para hacerse realidad poco tiempo después.

Pero las subvenciones eran una de las ventajas frente a los operadores virtuales así que no podían desaparecer por completo y su espíritu, el de facilitar la compra de un teléfono, se mantiene tras la implantación del servicio de pago a plazos consiguiendo en la práctica prácticamente el mismo resultado, solo que ahora es más transparente lo que pagamos por la tarifa y por el terminal.

En 2011 era necesario contratar una tarifa de 100 euros para acceder gratis al iPhone. Hoy lo tienes con una tarifa desde 20 euros + 37 euros del pago a plazos

Con el fin de las subvenciones también empezaría a diluirse el concepto de permanencia y aunque hoy en día siguen existiendo asociadas a determinadas tarifas, las permanencias por subvención prácticamente han desaparecido y con pagar las cuotas pendientes del pago a plazos en caso de baja anticipada, suele ser suficiente.

Otra de las consecuencias del fin de los subsidios llego de la mano de los propios smartphones que ahora empezarían a llegar libres para poder usarlos con cualquier operador e independientemente de a quién se lo compraras. Incluso, los operadores empezaron a liberar gratis los teléfonos que habían vendido anclados con anterioridad.

  • En 2015 se instauró el más por más tras un proceso de consolidación del mercado. Es decir, los operadores suben los precios obligatoriamente a cambio de mejoras que no han pedido y a las que quizás no saquen provecho. Desde este momento, la Fusión más barata pasaría de 42 a 47 euros mensuales y desde entonces, los principales operadores han efectuado aumentos de precio similar una o dos veces al año.

Con unos productos convergentes en alza y la fibra cobrando gran importancia gracias al impulso iniciado por Movistar que ha acelerado el despliegue de fibra hasta alcanzar en diez años a cerca de 27 millones de unidades inmobiliarias, Vodafone y Orange tuvieron que precipitar sus inversiones en fibra y lo hicieron comprando los operadores que más habían apostado por no depender del cobre para la conexiones a internet en casa o la oficina.

Primero Vodafone compró ONO en marzo de 2014 y un año después, Orange compraría Jazztel, esta última red mucho menos extensa pero que no ha tardado en ponerse a la altura por la gran inversión efectuada para hacer llegar su FTTH a tantos hogares como lo hace Vodafone con su red HFC.

La consolidación del mercado redujo la competencia notablemente al haber eliminado de un plumazo a los virtuales que crecían más enérgicamente y los operadores tradicionales no tardaron en comenzar a subir los precios en telecomunicaciones que tanto ansiaban tras el desplome de ingresos sufrido años antes por la efervescencia de los virtuales y los peores momentos de la crisis económica.

La consolidación del mercado también llegó en 2016 al low cost, en este caso para hacer fuerte al cuarto operador con red que se convertiría en la nueva referencia del bajo coste al agrupar marcas como Yoigo, MÁSMÓVIL o Pepephone con ofertas que ahora también incluirían fibra en casa por lo que podrían competir cara a cara con Movistar, Vodafone y Orange.

La gran apuesta por la convergencia

La venta de teléfonos a plazos o la disponibilidad de las tiendas físicas no era suficiente para frenar el empuje de los OMVs y Movistar se sacó de la manga un "novedoso" producto. Hasta este momento, los servicios triple play comercializaban descuentos cuantos más servicios contrataras con el mismo operador pero Fusión le dio la vuelta a la tortilla y marcó un nuevo punto de inflexión.

Como producto, Fusión no ofrecía nada nuevo pero el mercado respondió muy bien a tanta simplicidad así que sus principales rivales no tardaron en dar respuesta al producto convergente que acababa de nacer. En la actualidad, más de 13 millones de hogares cuentan con un paquete combinado de fijo, móvil y ADSL o fibra.

Fusión empaquetó varios servicios y los ofreció bajo una única cuota definitiva mucho más fácil de comunicar.

También sirvió para que la televisión de pago resurgiera de su letargo al convertirse en un aliado perfecto que empaquetar dentro de las convergentes hasta el punto de convertirse en obligatoria con la mayoría de paquetes Movistar Fusión.

De hecho, la apuesta por la televisión ha llevado a los operadores de nuevo a un modelo de negocio insostenible por culpa de los derechos para poder emitir el fútbol, que se han disparado en los últimos años. Aunque algo parece estar cambiando y los operadores parecen virar en favor de las series con acuerdos con grandes como Netflix y HBOmax o apostando por más producciones propias como Movisar+. Mientras, se desinfla el interés por seguir pujando por el fútbol.

Y la tendencia es de seguir empaquetando más servicios. 2021 ha sido el año con mayor explosión de estos nuevos servicios como alarmas, salud, energía, banca y hogar conectado entre otros.

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