No supe decidirme entre mi pasión por escribir y mi necesidad de mantenerme a la última en tecnología, así que combiné ambas en una profesión con la que disfruto a diario.
Allá donde repose un teclado seguramente esté yo; rodeado de móviles y con un café a medio tomar. Más de 20 años jugando con smartphones y más de diez escribiendo sobre ellos.
